Que Corrientes, «la bien llamada Novia del Paraná» como reza una canción de carnaval, es bendecida desde su fundación misma, nadie puede ponerlo en dudas; desde la belleza del lugar elegido para establecer la ciudad hasta su trascendencia por ser Atalaya de la fe cristiana en la región.
LA PARTE
HACE AL TODO
Valorable y hermosa por donde se la mire, se suma el servicio y tarea de quienes son elegidos para administrar su gobierno municipal, como se manifiesta con claridad meridiana en distintos sectores urbanos en varias gestiones, como la actual, que apuesta a embellecerla aún más, atentos especialmente a la estética hasta en los detalles, lo que no siempre se tiene en cuenta pese a que la parte hace al todo, según la perspectiva aristotélica que sostiene que la función de una parte es vital para definir la naturaleza del todo.
Sin embargo, vale traer a colación y adaptada en esta ocasión, una famosa frase del personaje La Chimoltrufia, interpretado por la actriz Florinda Meza y creado por Roberto Gómez Bolaños en el programa Chespirito de la televisión mexicana: «Como te digo una cosa, te digo la otra». Del elogio a los trabajos que encara la Municipalidad hasta en los detalles de obras y servicios, es imposible no dejar de cuestionar y con toda firmeza la conducta desaprensiva cuando no execrable de algunos vecinos (¿o muchos?) que no están en condiciones de vivir en sociedad y actúan como odiadores seriales de una ciudad limpia, ordenada, vivible, para ser más directos.
DE CAL Y DE ARENA
Al recurrir con la consulta a la Inteligencia Artificial (IA) -tan de moda- sobre la expresión «una de cal y una de arena» (o «dar una de cal y otra de arena»), señala que se utiliza para referirse a la alternancia entre una noticia o acción positiva y una negativa, o para suavizar una crítica dándole un «premio» y un «castigo» al mismo tiempo; aquí, lo primero es para la familia municipal toda y para muchísimos vecinos, en tanto lo segundo -«castigo»-, para aquellos de comportamiento deplorable.
Pareció menester una introducción de esa índole -y oportuna- para comentar los arreglos que se ejecutan hace unos días en el parterre o cantero central de la avenida Pujol, desde su intersección con la calle Ituzaingó hacia la calle Roca, frente a la plazoleta España, donde responsables del área pertinente y operarios, con máquinas y manualmente, emparejan la tierra para dejarla más prolija y linda, sin las ondulaciones anteriores. Además, poda de árboles en las plazoletas que permiten el paso de una mayor iluminación del alumbrado público por las noches.
Pero «ahicito nomás», como dicen en el Norte de la Argentina y otros países de esa región para referirse a un lugar que está muy cerca, a poca distancia o justo al lado, se topa la otra realidad, de abandono y desinterés de propietarios o frentistas de inmuebles.
Desde sus veredas hace semanas se registra pérdidas de agua que afecta el paso de peatones y al pavimento junto a los cordones, de modo permanente; una de ellas en la avenida Pujol al inicio de la calle Gobernador Virasoro al 2.300, bien frente a la calle Perú, en la vereda contigua a una reconocida estación de servicios y de una cancha de pádel y maxi kiosco; la otra, por la calle Vélez Sarsfield al 750, aproximadamente.
DE OTRAS ÍNDOLE
Ni hablar de veredas en ese sector de la calle Virasoro, algunas intransitables por el yuyal hacia cerca de su intercesión con Vélez Sarsfield. Menciones que sólo quieren ser un botón para muestra.
¡Ahhh! y en lo que respecta a las cacas de perros, ¡es para otro tratado especial sobre sus responsables, los realmente sucios y carentes de educación; tan bondadosos con los animales -que así debe ser- pero odiadores seriales del prójimo a los que quieren hacer malicia ensuciándoles sus veredas y hacerles pasar un pésimo momento al pisar esos desechos!.
Lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo. Ojalá cada vecino opte por lo bueno y lo lindo (y sea educado) para una ciudad, aún mejor, en todo.
Texto y fotos:
Eduardo Hernández,
Comunicador Social.

