La posibilidad de que el papa León XIV visite la Argentina en noviembre próximo cobró fuerza este jueves tras los anuncios oficiales realizados en la región. El presidente del Perú, José María Balcázar, confirmó hoy que el Sumo Pontífice arribará a su país durante la primera quincena de ese mes, luego de mantener una audiencia privada con él en el Vaticano. Las proyecciones de la comitiva vaticana indican que la gira se extenderá a otros países del Cono Sur, situando a la Argentina y a Uruguay como los destinos inmediatos para la segunda mitad de noviembre.
El gobierno de Javier Milei recibió las precisiones sobre el itinerario andino como una confirmación indirecta de las gestiones que la Casa Rosada inició a principios de este año. En febrero pasado, el canciller Pablo Quirno entregó en mano una invitación formal firmada por el mandatario argentino durante una audiencia en la Santa Sede. Posteriormente, en mayo, el propio Poder Ejecutivo ratificó que la concreción del viaje era altamente probable, un escenario que ahora se alinea con la agenda adelantada por la administración peruana.
En Perú, el itinerario de León XIV contempla una estadía de entre ocho y diez días que incluirá paradas en Lima, Piura, Cusco, Pucallpa y Sullana, además de un fuerte componente simbólico en Chiclayo, ciudad donde el pontífice se desempeñó como arzobispo. El papa cuenta con un arraigo particular en la región, dado que residió más de veinte años en territorio peruano y adoptó esa ciudadanía en 2015, lo que facilita su comunicación fluida en idioma español y profundiza la expectativa por su llegada a las naciones vecinas.
El recuerdo de Juan Pablo II y su histórica visita a Corrientes
La eventual llegada del Santo Padre representa un hito histórico para la Iglesia católica nacional, que no recibe la visita de un pontífice en funciones desde la última gira de Juan Pablo II. Aquel viaje se llevó a cabo entre el 6 y el 12 de abril de 1987, cuando el papa polaco recorrió diversas provincias del país. Para la feligresía local, esa gira guarda un significado imborrable, ya que el 9 de abril de aquel año el Sumo Pontífice pisó suelo correntino. En una jornada marcada por el mal tiempo y la lluvia, Juan Pablo II encabezó una multitudinaria y emotiva misa que dejó una huella profunda en la provincia y en toda la región del Litoral.
A pesar de haber recorrido una decena de países de América Latina durante sus años de magisterio, el papa Francisco nunca regresó a su tierra natal. Esta ausencia prolongada de la máxima autoridad de la Iglesia incrementa el impacto político y religioso ante el inminente desembarco de su sucesor en suelo argentino, renovando la expectativa de la comunidad de volver a vivir un encuentro pastoral masivo como el que protagonizó Corrientes hace casi cuatro décadas.

