El titular de la Diócesis de Goya y la Junta de Educación Católica pidieron celeridad en la causa judicial para esclarecer el asesinato de la educadora. El documento pastoral resaltó el sacrificio de enseñar en la soledad de los parajes aislados en medio de las carencias estructurales del campo.
03-POLITICA-7La Diócesis de Goya emitió este viernes 30 un sentido pronunciamiento público ante el brutal asesinato de la docente rural Nanci Godoy en la jurisdicción de Esquina. Encabezó el mensaje pastoral el obispo diocesano, monseñor Adolfo Canecín, junto a las autoridades de la Junta Diocesana de Educación Católica, quienes expresaron sus condolencias y cercanía tanto a los familiares directos de la víctima como a toda la comunidad educativa provincial golpeada por el hecho.
Reclamó la conducción eclesiástica un accionar firme de los tribunales correntinos frente a la gravedad del caso. Manifestaron en el escrito fechado este treinta de octubre su ferviente deseo de que la Justicia actúe con celeridad y eficacia para alcanzar el pronto esclarecimiento del ataque ocurrido en el paraje El Malezal, al tiempo que convocaron a los fieles a unirse en oración por el eterno descanso de la trabajadora de la educación.
EL SACRIFICIO
DE ENSEÑAR
CON LO QUE FALTA
El documento del Obispado dedicó un tramo central a visibilizar las duras condiciones cotidianas que enfrentan los maestros de campo en el interior del país. Señalaron las autoridades religiosas que ejercer la docencia rural en la Argentina implica transitar a diario caminos de tierra y afrontar en carne propia la distancia y la soledad de los parajes alejados.
Destacaron en esa línea que la tarea frente a las aulas del Interior profundo exige sostener un compromiso firme cuando nadie mira para garantizar una presencia transformadora en las comunidades más postergadas.
Cerró el pronunciamiento institucional con una despedida simbólica dedicada a la memoria de la docente asesinada, asegurando que su guardapolvo blanco quedará colgado en cada escuela de campo y en el corazón de las aulas correntinas mientras su familia busca consuelo ante la pérdida irreparable.

