La abogada Mónica Chirivín, defensora de Laudelina Peña, rechazó este lunes la realización del careo con el ex comisario Walter Maciel que estaba previsto para este miércoles en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña. La decisión es de naturaleza procesal y estratégica: en lugar del careo, la defensa optará por una nueva ampliación de indagatoria de su clienta para rebatir punto por punto los dichos del ex comisario.
«Cinco días después esto no tiene sentido»
Chirivín explicó en declaraciones a RadioNord que los careos tienen utilidad cuando se realizan de inmediato, no cuando median varios días entre la declaración original y la diligencia. «Los careos no siempre son positivos, pero resultan necesarios cuando se realizan de inmediato. Cinco días después esto no tiene sentido», argumentó.
También señaló que realizar el careo ahora interrumpiría las indagatorias en curso, ya que Maciel continuará declarando la semana próxima. «No podemos interrumpir la declaración del imputado, él va a seguir declarando y van a seguir surgiendo puntos. Entonces es dilatar el proceso, es como obstruir la celeridad que necesita este juicio», dijo.
La estrategia: una nueva indagatoria
En lugar del careo, Chirivín adelantó que pedirá que Laudelina amplíe su indagatoria para señalar específicamente aquellos aspectos en los que considera que Maciel ocultó la verdad o tergiversó los hechos. «Es mucho más productivo que Laudelina Peña haga una próxima ampliación de indagatoria y puntualice cada cosa que entienda ella donde este hombre haya ocultado la verdad y haya tergiversado algunas cosas», sostuvo.
La abogada remarcó además la importancia de mantener el foco del juicio en lo que realmente importa: el paradero de Loan, y evitar lo que calificó como discusiones estériles que desvíen la atención de ese objetivo.
La respuesta a Benítez
Consultada sobre las acusaciones que Antonio Benítez —expareja de Laudelina— vertió contra su clienta durante su propia declaración, Chirivín salió al cruce. Sostuvo que el relato de Benítez responde a un discurso estructurado, mientras que su defendida aportó un testimonio espontáneo en la causa tramitada en la provincia. La abogada también diferenció las declaraciones previas de Laudelina —que atribuyó a presiones externas— de la postura que su clienta ratificó ante el fuero federal.

