Un importante despliegue de emergencia se registró al mediodía en el hospital Vidal de la ciudad de Corrientes, luego de que la rotura accidental de dos recipientes en el área del depósito provocara el vertido de unos dos litros de un compuesto químico en el nosocomio. La eventualidad movilizó de inmediato las alarmas institucionales y puso a prueba los esquemas de seguridad y contingencia del centro asistencial.

Aislamiento inmediato y respuesta coordinada
Aunque en un principio se sospechó que el fluido derramado correspondía a formol, las verificaciones posteriores confirmaron que se trataba de acetato de n-butilo, una sustancia inflamable de olor penetrante empleada en el laboratorio de anatomía patológica para la conservación de muestras. Frente a la contingencia, la dirección del establecimiento aplicó de manera inmediata el protocolo interno de respuesta, disponiendo el cercamiento del sector afectado, la ventilación del recinto y el corte preventivo del suministro eléctrico para neutralizar riesgos. Asimismo, como medida de resguardo, se realizó el traslado de los pacientes internados en la contigua Sala de Cirugía 1 utilizando el pulmón de seguridad del nosocomio.
Neutralización técnica y control del perímetro
A solicitud de las autoridades del centro de salud, acudieron al lugar la Brigada de Riesgo Químico de la Dirección General de Lucha Contra el Fuego de la Policía de Corrientes, la Comisaría Segunda y el cuerpo de bomberos. Las fuerzas de seguridad delimitaron el perímetro, cortaron temporalmente el tránsito vehicular en las inmediaciones y procedieron a neutralizar el producto químico mediante métodos de absorción con material inerte, para luego desinfectar el área y gestionar la eliminación del residuo de acuerdo con la normativa de desechos peligrosos.
Evaluación del personal y normalización de las actividades
En el marco del operativo de salud, 11 trabajadores del establecimiento expuestos a las emanaciones fueron derivados al área de emergencias para ser evaluados. Tras corroborar la ausencia de síntomas respiratorios o irritativos, todo el personal fue dado de alta. De igual manera, las inspecciones médicas en los pacientes internados no arrojaron complicaciones. Hacia las 12.30 la situación quedó totalmente estabilizada y, durante la tarde, los pacientes trasladados regresaron a sus salas habituales, reanudándose la atención médica con total normalidad. Desde Salud Pública destacaron que el plan de contingencia funcionó plenamente y de manera aceitada en un momento de intensa actividad hospitalaria.

