A 67 kilómetros de la Capital provincial se sitúa un pueblo fundado en tradición, fe y cultura. Itatí encuentra sus raíces en el guaraní, su nombre así lo demuestra, al igual que los edificios que arrastran consigo años de historia. Frente a la plaza central, un Monumento Histórico Nacional y Provincial se cierne. Miguel Fernando González Azcoaga, director del Museo Histórico Provincial de Corrientes, en contacto con EL LIBERTADOR detalla sobre la importancia y situación actual del Museo de Sitio de la Casa Güerí y Vallejos.
ORIGEN E HISTORIA
Con su origen en el siglo XVIII, precisamente entre los años 1784 y 1790, alojó a quienes hoy le dan el nombre. Fue construida con piedras, ladrillos y adobes asentados en barro, hablándose de la tipología de la arquitectura hispanoguaraní de esta zona. Siendo su ubicación la misma que la de la antigua línea de edificación de la Reducción Franciscana del Pueblo de la Pura y Limpia Concepción, es considerada privilegiada en el corazón del pueblo.
«Fue muy importante la trascendencia de la puesta en valor de la casa, por la cual se luchó desde 1987», explica Azcoaga. No fue hasta 2007 que el Gobierno de la Provincia puso en marcha un plan de restauración integral, dándose así la fundación oficial en 2009. «Todo lo hallado en el lugar fue puesto en vitrinas y está permanentemente exhibido», detalla.
RELEVANCIA Y
ESTADO ACTUAL
La importancia del edificio, además de lo ya detallado, está en el prestigio local y provincial de las figuras que residieron allí. Sin mencionar que es lo único que queda de la época de la reducción franciscana de Itatí que existió entre 1615 y 1825. Es decir, la casa es una cápsula de lo que fue el origen del pueblo, mucho antes de su reorganización a como se lo conoce hoy en día.
Los años pesan sobre una construcción tan añeja, arrasando con todo a su paso, destruyendo los vestigios. «Estos edificios deben ser mantenidos, y no se ha registrado ningún trabajo de sostenimiento en los últimos 20 años», declara Azcoaga. Según informa, la edificación carga con filtraciones en los tejados y humedad en las paredes, «esto agrava la situación al tratarse de un museo con piezas exhibidas en su interior y que alberga una biblioteca importante», añade.
«No basta con decir el estado en que se encuentra la propiedad, hay que apuntar directamente a una solución», afirma Azcoaga. Evaluar el grado de deterioro es el principio para rescatar el edificio, el primer paso para iniciar su restauración. «No cualquiera puede hacer esta obra, se necesitan técnicos, arquitectos, patrimonialistas y museólogos», detalla. Las medidas deben tomarse cuantos antes «la restauración es urgente, de otra manera la vamos a perder», dictamina.
UN LLAMADO
POPULAR
Azcoaga realiza una invitación abierta: «Pueden colaborar visitando, conociendo la historia de la casa». Una Casa Museo debe ofrecer actividades permanentemente, según el Director del Museo Provincial. Hasta hace unos años, se podían disfrutar en el lugar de propuestas como talleres, muestra, visitas guiadas y clases de danzas folclóricas.
Estudiantes de toda la provincia requieren información de Itatí constantemente. «Hay toda una nueva generación interesada en conocer, promocionar, hacer turístico Itatí», afirma. Y es que el pueblo carga con una gran importancia, consagrándose como el más antiguo de la provincia, y el segundo pueblo más antiguo de la región luego de la ciudad de Corrientes.
Este recuerdo vivo de lo que alguna vez fue Itatí, la composición original del pueblo y sus orígenes busca volver a darse a conocer en la sociedad. «El museo es un testimonio tangible de lo que queremos tener y promocionar como actividad cultural, turística e histórica», finaliza Azcoaga.
La riqueza de la literatura correntina
La literatura es la preservación del pensamiento tradicional, una cápsula de pequeños momentos y personajes históricos. Corrientes supo ser cuna de muchos de ellos, expertos de las letras y la magia de la confección de textos. Debido a esto es que el Museo de Sitio de la Casa Güerí y Vallejos no podía no poseer un espacio para ellos.
En el año 2021 se crea la Biblioteca de Autores Itateños y Correntinos Clotilde Niella de Azcoaga, especializada en la temática histórica y literaria. «Se logró mediante la donación de libros, por sus mismos autores y por la editorial Moglia», afirma Azcoaga, y añade: «Es única por su especialización».
Se habla de una biblioteca pública, misma a la que también ingresaron, al momento de su creación, obras clásicas de la ex Asociación de Maestros de Corrientes. Todo esto gracias a sus gestores de aquel momento, quienes colaboraron con la creación de esta particularidad regional.
La biblioteca resignifica la literatura correntina, exponiendo obras clásicas de nativos. Nombres que se hubieran perdido u olvidado, hoy están expuestos dentro del museo, esperando a ser vistos por los visitantes. La importancia de preservarlos y defenderlos recae en la sociedad actual, en la conciencia de la importancia del conocimiento del ayer para un ideal mañana.

