Se realizó un almuerzo comunitario con la participación de isleños autoconvocados de la isla Apipé Grande, afectados por las inundaciones que atraviesa la región con el fin de organizarse y gestionar asistencia que les demanda la dramática situación.
El encuentro que se realizó este domingo 1, permitió compartir las dificultades que enfrentan las familias y avanzar en una organización colectiva para gestionar respuestas ante la emergencia. Uno de los principales acuerdos fue avanzar en la conformación de una asociación civil representativa de los isleños, iniciativa que busca fortalecer la organización comunitaria y establecer un espacio de representación para canalizar las demandas de las familias afectadas.
SIN SUSTENTO
Las familias comentaron las pérdidas de chacras, y ahora la veda de pesca que los deja absolutamente sin recursos para el sostenimiento diario.
Durante la jornada también se resolvió impulsar, con el acompañamiento de la Fundación La Alameda, acciones y solicitudes dirigidas a autoridades públicas y actores privados. El objetivo es conseguir asistencia para atender las necesidades más urgentes, especialmente en materia de alimentos, ropa y medicamentos, suero antiofídico.
Cabe indicar que el encuentro contó además con la participación de representantes de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), cuyos representantes sindicales realizaron relevamientos para identificar las necesidades de los pobladores y comenzar a gestionar el envío de ayuda.
SE REQUIEREN
RESPUESTAS SOSTENIDAS
La situación de los habitantes de las islas plantea importantes desafíos. Las consecuencias de las inundaciones podrían prolongarse y requieren medidas que contemplen tanto las necesidades inmediatas como la continuidad de la asistencia. Frente a este escenario, la organización de los propios vecinos constituye un paso importante para fortalecer sus reclamos, identificar prioridades y coordinar acciones con instituciones públicas, organizaciones sociales, sindicatos y actores privados.
El encuentro concluyó con el compromiso de continuar trabajando para conseguir recursos y promover respuestas concretas para las familias damnificadas.
La conformación de una asociación civil y el inicio de gestiones de asistencia representan dos líneas de trabajo complementarias: fortalecer la representación de los isleños y facilitar el acceso a la ayuda que necesitan.
La emergencia exige solidaridad, organización comunitaria y respuestas concretas para quienes padecen las consecuencias de las inundaciones, remarcaron los referentes de ambas organizaciones que se reunieron con los pobladores.
Mientras tanto, río abajo el nivel del río Paraná siguió subiendo y este lunes se sumaron 28 familias a las 34 autoevacuadas que se contabilizaban el domingo, por lo que el Comando Operativo de Emergencia (COE) hasta ese momento, tenía un registro oficial de 63 familias autoevacuadas, cifra que aumentaría.

