Desde Defensa Civil advierten que los próximos 90 días serán claves para la provincia debido al aumento de las precipitaciones. Si bien el Paraná y el Uruguay se mantienen en niveles controlados, el foco está puesto en la prevención y el trabajo conjunto con 30 municipios vulnerables.
03-POLITICA-6En el marco de la consolidación del fenómeno de El Niño en la región, la Dirección de Defensa Civil de la Provincia ha puesto en marcha un esquema de vigilancia permanente sobre las cuencas hídricas.
Según explicó a EL LIBERTADOR su titular, Bruno Lovison, aunque el escenario actual «presenta una relativa calma», los modelos meteorológicos anticipan un cambio de tendencia con lluvias que irán en ascenso durante el próximo trimestre.
Uno de los puntos centrales de la gestión de emergencia es el control preventivo de la altura de los ríos.
Respecto al río Uruguay, Lovison detalló que la costa se encuentra actualmente en un proceso de descenso, tendencia que se sostendría en el corto plazo.
Sin embargo, el organismo recibió una alerta por el inicio de un ciclo de lluvias para los próximos 90 días, lo que obligará a un monitoreo «mucho más permanente» para anticipar posibles repuntes.
Por el lado del río Paraná, el director señaló que el cauce presenta una altura «media alta» para esta época del año.
Si bien aclaró que no se espera un repunte significativo de forma inmediata, la saturación de los suelos y el pronóstico de precipitaciones por encima de lo normal mantienen en alerta a los equipos técnicos.
ALERTA
El trabajo de Defensa Civil no se limita a la observación de los caudales, sino que integra un sistema de alerta temprana que llega en tiempo real a los intendentes. Lovison reveló que ya se han identificado 30 localidades con un alto índice de vulnerabilidad, entre las que se destacan San Luis del Palmar, Santa Lucía y San Roque, además de diversos puntos sobre las costas de ambos ríos y el Centro provincial.
«Las emergencias son locales, pero la Provincia ha tomado una actitud de comando unificado», afirmó el funcionario, destacando que se está brindando asesoramiento técnico para que los municipios conformen sus propias Juntas Municipales de Defensa Civil y Comandos Operativos.
PRONÓSTICO
Para los próximos días, se espera que el mal tiempo persista, con probabilidades de precipitaciones hacia el fin de semana, especialmente en el Norte de la provincia.
Aunque no se prevén lluvias intensas para los días venideros, Lovison subrayó que el proceso de El Niño ya está declarado y está afectando la región no solo con agua, sino también con fenómenos de granizo y vientos fuertes en sectores puntuales.
La estrategia oficial combina ahora la materia hidráulica y la obra pública con reuniones interministeriales permanentes para asegurar una respuesta óptima ante un escenario que, según los registros técnicos, se volverá más complejo hacia finales de año.
El drama de habitar en terrenos inundables
En el marco de la creciente preocupación regional por el fenómeno meteorológico de El Niño, el Municipio de San Cosme ha puesto en marcha un operativo integral de prevención hídrica.
Tras la sorpresiva experiencia de finales del año pasado, cuando cayeron 600 milímetros entre diciembre y enero, la gestión local busca anticiparse a posibles escenarios críticos mediante obras de infraestructura y concientización social.
Uno de los puntos clave de la estrategia municipal es el alivio de nuevos terrenos calificados como «anegables».
Si bien la zona de la laguna Totora no presenta un riesgo habitacional mayoritario -debido a que pocas viviendas se encuentran en su ribera-, la atención está puesta en dos barrios específicos que han registrado inconvenientes en los últimos tiempos.
Para proteger estas áreas, se están realizando trabajos de escurrimiento rápido, aunque la Intendenta hizo hincapié en que la efectividad de las obras depende, en gran medida, de la colaboración de los vecinos.
Ante el crecimiento de emprendimientos en zonas bajas, San Cosme ha adoptado una postura firme en términos de planificación urbana. El Municipio se ha adherido a una nueva normativa del Instituto Correntino del Agua, la cual establece requisitos técnicos rigurosos para cualquier construcción en áreas inundables.
REGULACIÓN
«No se prohíben los desarrollos inmobiliarios en zonas bajas, pero sí tienen que ajustarse a una reglamentación específica para construir en esos lugares», aclaró la intendenta Verónica Maciel, buscando evitar los problemas de inundaciones recurrentes que afectan a otras localidades vecinas.
La ejecución de estas obras preventivas ha obligado a la administración municipal a redefinir sus prioridades financieras. En un contexto económico complejo, marcado por la baja en la coparticipación, Maciel confirmó que se han postergado otros proyectos previstos para este año con el fin de destinar los fondos al mantenimiento y limpieza de los desagües.
En los próximos días continuará una exhaustiva campaña de concientización casa por casa.

