En el corazón del Parque Mitre quedó habilitado “Eiké!”, un espacio gratuito pensado para las infancias, donde el juego y la cultura se combinan en una propuesta innovadora. El nombre significa “¡Entrá!” o “¡Sumate!” en guaraní, y la iniciativa busca ofrecer una alternativa recreativa que invite a dejar de lado las pantallas y conectarse con las historias del litoral.
El proyecto es resultado de un trabajo conjunto entre el Gobierno de la Provincia y la Municipalidad de la Capital. El objetivo es el de revalorizar los espacios públicos y promover actividades culturales accesibles para toda la comunidad.
Un laberinto
La experiencia comienza con un laberinto inspirado en la huella de un carpincho, que funciona como antesala lúdica antes de ingresar al espacio principal. La idea es que niñas y niños puedan bajar el ritmo, explorar y prepararse para lo que viene: un recorrido lleno de detalles y sorpresas.

Diez mundos por descubrir
Luego del laberinto se accede a la Casa-Diorama, cuya fachada fue intervenida por el artista Pedro Rauber y se destaca por su diseño, especialmente durante la noche con su iluminación especial. En su interior, diez ventanas permiten asomarse a distintas escenas representadas mediante dioramas (maquetas en miniatura con efectos de profundidad y luz).
Entre los personajes que cobran vida aparecen el Pombero, el Lobizón y el Karaí Octubre, junto a relatos como el del Colibrí y el Irupé. También hay referencias a los Esteros del Iberá y propuestas interactivas como el Buzón Sorpresa, que invita a descubrir detalles ocultos.

Una propuesta para imaginar y participar
“Eiké!” no tiene un recorrido guiado: cada chico elige cómo explorar. En un contexto marcado por la inmediatez digital, el espacio se presenta como una experiencia tangible y participativa, donde el aprendizaje surge del juego y del redescubrimiento de las leyendas correntinas en un entorno natural y abierto.

