Lo que debió ser una fiesta del fútbol terminó abruptamente. Corría el minuto 40 del primer tiempo. Boca Unidos y Gimnasia de Chivilcoy igualaban 0 a 0 en el “Leoncio Benítez” por el partido de ida por los octavos de final de la Reválida en el Federal “A”, cuando hinchas del equipo local ubicados en la tribuna “Cristian Núñez” que está detrás de uno de los arcos, en forma artera e irresponsable lanzaron una bomba de estruendo al campo de juego que afectó a cuatro jugadores de la visita.
Los jugadores damnificados que quedaron tendidos en el campo de juego fueron: Nicolás Dormisch, Mario Dauría, Fausto Fiol y Lucas Samaniego.
Inmediatamente fueron asistidos por médicos de ambos equipos y si bien intentaron recuperarse, quedaron aturdidos sin posibilidades de continuar el partido.
Dos de ellos, el arquero Nicolás Dormisch y el defensor Mario Dauría, fueron los que recibieron la peor parte, siendo los más afectados al punto que luego de aproximadamente 15 minutos fueron trasladados en ambulancia a un centro médico.

En virtud de la gravedad de la situación, el árbitro Fernando Rekers informó a los capitanes de ambos equipos la suspensión del encuentro de manera definitiva, al no estar dadas las condiciones y garantías para su continuidad.
A todo esto, para llevar tranquilidad, en su cuenta de Instagram, el club Gimnasia de Chivilcoy dio a conocer que pese al desafortunado suceso, «todos los integrantes de la delegación se encuentran bien».
Con el marcador 0 a 0 y el cotejo suspendido por el incidente motivado por irresponsables hinchas de Boca Unidos, el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal tendrá en sus manos resolver esta historia, descontándose que la institución correntina sufrirá un severo castigo.
Obviamente que el desarrollo del partido quedó en un segundo plano y hasta antes de la suspensión, Boca Unidos se insinuó mejor y con la necesidad de salir a buscar el resultad de local, fue el que más propuso, aunque sin mucha claridad para crear situaciones de gol.
La salvaje agresión a los jugadores de Gimnasia de Chivilcoy, dentro de un partido que se venía desarrollando normalmente, es una mancha negra para el fútbol de Corrientes y derivará en graves consecuencias para Boca Unidos.


