Flybondi alcanzó un principio de acuerdo con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF) para implementar suspensiones rotativas de personal mientras la empresa intenta recomponer su flota. El entendimiento, que aún debe ser homologado por la Secretaría de Trabajo, establece una garantía del 70 por ciento de los ingresos para los empleados alcanzados por las suspensiones.
Según indicaron las partes, el acuerdo incluye además otras medidas de corto plazo orientadas a sostener la operación hasta que se normalice la disponibilidad de aeronaves. Las negociaciones sobre recomposición salarial, prevista para el último trimestre del año, quedaron postergadas para una instancia posterior.
Tres aviones activos sobre una flota de 13
La aerolínea opera actualmente con tres aeronaves sobre un total de 13. En su punto más crítico reciente llegó a funcionar en el Aeroparque Jorge Newbery con un solo avión activo. La empresa tiene como objetivo elevar el número de aviones operativos a ocho en los próximos meses.
La plantilla también se redujo. Según fuentes del sector, la compañía cuenta hoy con alrededor de 1.200 empleados, tras la salida de unos 300 trabajadores que aceptaron retiros voluntarios.
Nueva conducción
La crisis derivó además en cambios en la conducción. Paz Lovisolo, quien había asumido como CEO en febrero pasado en reemplazo de Mauricio Sana, habría presentado su renuncia en las últimas semanas. La gestión operativa quedó bajo la órbita de Leonel Dopazo, gerente de Operaciones.
Los números de la crisis
Según datos de la consultora Adventus, entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026 Flybondi canceló más de 2.500 vuelos, con un impacto sobre más de 350.000 pasajeros. Solo en mayo, el 46,93 por ciento de los vuelos programados fueron cancelados y la puntualidad alcanzó el 26,64 por ciento.
En el mismo período, Aerolíneas Argentinas registró una puntualidad del 89,77 por ciento y una tasa de cancelación del 0,56 por ciento, mientras que Jetsmart alcanzó una puntualidad del 90,13 por ciento y cancelaciones del 0,32 por ciento.
Antecedentes
Flybondi inició sus operaciones en 2018 en el marco de la apertura del mercado aerocomercial durante la presidencia de Mauricio Macri. A mediados de 2025, el fondo Cartesian transfirió el control accionario a COC Global Enterprise, cuyo CEO es Leonardo Scatturice, empresario con vínculos con el gobierno de Javier Milei.
Bajo esa conducción, la compañía anunció en diciembre de 2025 un plan de expansión que contemplaba incorporar 35 aeronaves Airbus y Boeing para aumentar su flota un 230 por ciento en cuatro años. Las cancelaciones, sin embargo, se incrementaron desde ese mismo mes, en parte por demoras en la llegada de aviones alquilados, lo que motivó actas de infracción de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por suspensiones de vuelos sin aviso previo.

