En las últimas horas, las empresas prestatarias del servicio de transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Corrientes abonaron la totalidad de los salarios acordados con los trabajadores del volante, en el marco de las negociaciones salariales vigentes.
Pese a ello, la Unión Tranviaria Automotor (UTA) Corrientes decidió mantener la medida de fuerza que afecta el normal funcionamiento del sistema, dejando sin colectivos urbanos a miles de usuarios desde las primeras horas de este jueves 8 de enero de 2026.
La situación generó sorpresa y malestar en el sector empresarial, que sostiene haber cumplido con los compromisos asumidos.
Desde la Cámara Empresarial de Transporte Urbano de Colectivos (CETUC) cuestionaron con dureza la continuidad del paro, al considerar que ya no existen fundamentos objetivos para sostener la protesta. En ese sentido, desde la entidad manifestaron de manera categórica: «No hay razón para que continúe el paro dispuesto por UTA-Corrientes».
Según indicaron, el pago de los salarios se realizó en su totalidad conforme a lo acordado, por lo que consideran que la interrupción del servicio resulta injustificada y perjudica de manera directa a los usuarios.
El mantenimiento de la medida de fuerza, pese a la cancelación de los haberes, profundizó el conflicto y expuso una creciente tensión entre el sector empresarial y el gremio. Mientras las empresas aseguran haber cumplido con el acuerdo salarial, desde la UTA sostienen que persisten diferencias en la liquidación de los sueldos respecto de lo establecido a nivel nacional, lo que mantiene abierto el frente de conflicto y posterga la normalización del servicio.
SERVICIO REDUCIDO EN LA CAPITAL

Corrientes amaneció este jueves con paradas vacías y un servicio de transporte urbano prácticamente paralizado. La UTA ratificó el paro total de actividades al considerar que la liquidación de haberes percibida por los trabajadores quedó muy por debajo de lo acordado en las negociaciones salariales nacionales.
Como consecuencia, las principales empresas prestatarias, ERSA y San Lorenzo, no prestaron servicio durante la jornada, afectando de manera directa a la movilidad cotidiana de la población.
De acuerdo con la información disponible, solo las líneas 101 y 110 circularon de manera limitada, convirtiéndose en las únicas alternativas de transporte urbano para los usuarios. La escasa prestación resultó insuficiente para cubrir la demanda habitual, generando largas esperas y complicaciones para quienes dependen del colectivo para trasladarse a sus lugares de trabajo, estudio o realizar trámites esenciales.
El conflicto del transporte en Corrientes sumó así un nuevo capítulo, luego de que en las últimas horas se confirmara el inicio del paro total por parte de la UTA, tal como se anticipaba.

