La tarde del 23 de octubre de 1974 un fenómeno natural de gran magnitud azotó el Litoral. Lo catalogaron como un tornado, con vientos de hasta 100 kilómetros por hora y epicentro en la ciudad de Goya. Según los registros, la tormenta duró poco más de 30 minutos, sin embargo, fue tiempo suficiente para provocar uno de los mayores desastres naturales ocurridos en la provincia. Los informes periodísticos de la época difieren en el total de personas fallecidas, pero su resultado destructivo fue tal que la noticia de este hecho llegó a publicarse hasta en diarios españoles. A 52 años, esta tragedia se convirtió en un lamentable recordatorio de la fuerza implacable y devastadora que puede llegar a tener la naturaleza.
Varios diarios y periódicos de alcance regional y provincial informaron los detalles del tornado a través de los datos que aportaban sus corresponsales. Uno de ellos fue Crónica que, en su primera edición de 24 de octubre, un día después del desastre, informó en su tapa: «Tornado en Goya: mueren 4 personas». Pero con el correr de las horas, el medio fue actualizando el número de víctimas fatales y para la edición del 25, publicó que había más de diez fallecidos en total en la región y que nueve de ellos eran habitantes de la ciudad correntina.
Fue también en esa edición matutina del 25 de octubre de ese año, donde se tomó dimensión de los efectos destructivos que tuvo el fenómeno natural. «De todas maneras, fue la ciudad de Goya, en Corrientes, la que más sufrió los efectos del temporal. Hasta las últimas horas de anoche se había contabilizado en esa localidad la muerte de nueve personas y gran número de heridos», publicaron.




DE TERROR
La página de Facebook Historias Goyanas recordó este hecho y rescató datos sobre lo que se vivió en la ciudad esa tarde fatídica: «El impacto en la infraestructura urbana fue total, afectando con especial severidad a la zona Sur y a las áreas cercanas al ferrocarril. Los vecinos recuerdan cómo las ráfagas arrancaron techos de cuajo, haciendo que las chapas se envolvieran en las ramas de los arboles como si fueran papel o volaran desde largas distancias para impactar contra las viviendas. La caída de antenas de comunicación y el colapso de galpones enteros dejaron a la comunidad incomunicada y a oscuras, obligando a muchas familias a buscar refugio apresuradamente», detallaron en un posteo del 27 de marzo pasado.
Crónica agregó en su cobertura de entonces: «Hasta las últimas horas de esta noche se tenía conocimiento de 60 casas destruidas, varias de sólida construcción, lo que da una idea de la violencia de tornado. Sobre las primeras víctimas que fueron identificadas, la información era: «Son dos mujeres, una de ellas Ramona Insaurralde, de 20 años, y dos jóvenes de apellidos Galeano y Gómez…».
Las refacciones en Goya se extendieron por semanas, pero el lamento por las vidas perdidas duró mucho más tiempo. Y 52 años después, este hecho sigue siendo uno de los más tristes en la historia reciente del pueblo correntino.
