Tras semanas de angustia, para casi 80 familias, que tuvieron que abandonar sus hogares por el desborde del río Santa Lucía en San Roque, el clima parece haber firmado una tregua. El caudal comenzó a ceder, marcando una tendencia que alimenta el optimismo de las 250 personas evacuadas. Sin embargo, el alivio por la lenta retirada del agua se cruza ahora con una atmósfera sofocante: en las últimas horas, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por calor extremo que suma una nueva preocupación a la zona.
BAJANTE SOSTENIDA
Según los registros del Servicio Nacional de Información Hidrológica (Snih), la marca de este lunes se situó en los 2,87 metros en bajante. Para dimensionar el descenso, el río retrocedió 47 centímetros desde aquel pico crítico del pasado martes 20, cuando la escala llegó a los 3,34 metros.
El éxodo de las primeras familias comenzó tímidamente a principios de enero con apenas 2,30 metros. El drama se agudizó con un crecimiento vertiginoso de poco más de un metro, desplazando a un total de 79 familias. Para que el regreso sea total y seguro, el río Santa Lucía todavía debe resignar otros 57 centímetros de su caudal actual.
EL «OPERATIVO RETORNO»
BAJO LA LUPA
Con vistas al retorno a casa, la directora del hospital San Roque, Leonor Gacio encabeza un equipo interdisciplinario que realiza inspecciones minuciosas en los domicilios donde el agua ya se retiró. Sin embargo, no basta con el piso seco. El informe para el Comité de Crisis exige condiciones estrictas de habitabilidad y seguridad sanitaria. Hasta el momento, solo dos familias fueron autorizadas a retornar a sus viviendas.
ALERTA POR CALOR
Y TORMENTAS
El panorama se vuelve complejo al mirar hacia arriba. La provincia de Corrientes atraviesa un período de temperaturas que pueden ser peligrosas para la salud, especialmente para niños, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas. Este Nivel Amarillo implica un efecto leve a moderado, pero requiere hidratación constante y evitar la exposición solar.
Para sumar inestabilidad a la zona, el pronóstico extendido prevé para este martes 26, calor agobiante con probabilidad de lluvias y tormentas aisladas hacia la tarde. Las condiciones se mantendrían el miércoles 27.

