Hoy se lleva adelante un paro general de 24 horas convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), con fuerte impacto en el transporte público y en distintos sectores de la actividad económica del país. En Corrientes, la no prestación de colectivos se hizo sentir. Sin embargo, el movimiento comercial es prácticamente normal, así como el de las oficinas públicas.
El impacto entonces se da con mayor fuerza en la actividad de los medios de transporte: no circulan colectivos urbanos ni de media, ni larga distancia, tras la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). La ausencia del servicio complica la movilidad de trabajadores, y usuarios habituales, obligando a reorganizar rutinas o directamente suspender actividades.


El paro se da en rechazo a la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y que se debate en la Cámara de Diputados. Desde la central obrera sostienen que los cambios propuestos afectan derechos laborales históricos y precarizan las condiciones de empleo. En paralelo, el Gobierno de Javier Milei se mantiene firme en la reforma, defendiéndola como parte de un programa de modernización económica.
La jornada transcurre en un clima de tensión sindical y política, mientras el debate por la reforma laboral sigue abierto y el conflicto entre el Ejecutivo y la CGT escala en el escenario nacional.







