Este viernes, la justicia puso la lupa sobre la cadena de gimnasios Exxen, tras una serie de operativos que vinculan a sus propietarios con una red de lavado de activos. El megaoperativo, que incluyó 18 allanamientos simultáneos en las provincias de Chaco y Corrientes, derivó en la incautación de bienes de alto valor y la detención de la cúpula directiva de la firma.


La investigación, impulsada por el fiscal federal Patricio Sabadini y autorizada por la jueza Zunilda Niremperger del Juzgado Federal N°1 de Resistencia, apunta a una estructura organizada con habitualidad para el blanqueo de capitales. Como resultado de los procedimientos, se ordenó la detención inmediata del CEO, Federico Clinis Canal, junto a sus familiares Nicolás Clinis Canal y María Graciela Canal.
También fueron arrestados Mauro Emmanuel Lugo Heim y Yamil Gabriel Gane, mientras que la investigación se extiende a otros implicados como Jorge César Alberto Vargas y Raquel Edith Bohacek. Para los principales sospechosos, la imputación contempla el agravante de haber actuado de manera organizada. Durante las irrupciones de la Gendarmería Nacional, se secuestraron máquinas de gimnasio de última generación, importantes sumas de dinero, documentación clave para la causa y vehículos.
EL DESCARGO DE LA EMPRESA
Ante el avance de la justicia, la firma utilizó sus redes sociales para emitir un escueto comunicado informando el cierre temporal de todas sus sucursales. En su mensaje, la empresa buscó llevar calma a sus suscriptores: “Pedimos disculpas a nuestros clientes, amigos y familia. Los queremos”, expresaron, agradeciendo además la comprensión ante la situación de público conocimiento.

Fotos Luis Gurdiel

