Las precipitaciones extraordinarias registradas en la ciudad de Corrientes volvieron a exponer las debilidades estructurales del sistema de drenaje pluvial en la zona sur de la Ciudad de Corrientes, donde una infraestructura de desagüe inconclusa agrava de manera directa el ingreso de agua en las viviendas.
El avance del caudal pluvial, sin una contención adecuada, afecta especialmente a sectores vulnerables el barrio Caridi, donde el escurrimiento natural se ve obstaculizado por obras incompletas y falta de mantenimiento sostenido.
Esta mañana, entre las 5 y las 6 am, en menos de una hora, los vecinos despertaron nuevamente inundados.
El hecho se repite ante cada evento meteorológico de gran intensidad: La acumulación de agua en cortos períodos de tiempo genera anegamientos persistentes en Avenida Romero con impacto directo sobre las viviendas, desvaneciendo en pocos minutos la seguridad de más de cien familias al igual que la integridad de sus viviendas.

La situación adquiere mayor gravedad en áreas donde la infraestructura del canal inconclusa no logra cumplir de manera plena su función de evacuación hídrica.
Aproximadamente veinte familias inmediatamente frente al canal de desagües se encuentran entre las más afectadas por esta problemática.
La cercanía de los domicilios a esta estructura clave del sistema pluvial incrementa su vulnerabilidad frente a lluvias intensas, debido a que, los altos pastos que rodean el canal y la ausencia de nivelados, reduce al mínimo la capacidad de escurrimiento natural.
FACTORES QUE AGRAVAN EL ESCENARIO
Los vecinos señalaron que el impacto de las lluvias se ve amplificado por las características del entorno inmediato, donde predominan terrenos con desniveles pronunciados y sectores bajos que favorecen el estancamiento del agua.
«Hay una pendiente directa desde la avenida Romero hacia los domicilios. El agua cae de a montones por calle Madariaga, y junto al canal, se estanca. Nos inundamos todos en minutos», señalan.
En cada episodio de precipitaciones continuas, el agua avanza sobre calles, pasillos y patios, ingresando en las viviendas y generando daños materiales, además de riesgos sanitarios asociados a la humedad y a la acumulación prolongada de agua.
Los vecinos advierten que es un patrón repetido que evidencia la ausencia de soluciones estructurales de largo plazo que permitan mitigar los efectos de eventos climáticos cada vez más intensos.
RECLAMOS POR OBRAS PENDIENTES Y FALTA DE CONTINUIDAD
En este contexto, los vecinos del barrio Caridi solicitaron a la Municipalidad de Corrientes una intervención integral urgente que contemple el completamiento del nivelado de los terrenos y la reactivación de las obras destinadas a cubrir el canal.
Según expresaron, estas acciones permitirían reducir el impacto de las lluvias intensas y mejorar de manera sostenida las condiciones urbanas del sector.
«Necesitamos que alquien de la municipalidad se acerque y tome cartas en el asunto. Acá hay familias enteras, muchos niños, madres, que necesitan que esto se termine. Tarde o temprano, alguien puede morir durmiendo, electrocutado, o arrastrado por el canal, si se lo lleva el agua», alertó una vecina.
El canal de desagües, cuya función principal es conducir el excedente hídrico hacia zonas de evacuación, se encuentra totalmente al descubierto, con trabajos inconclusos a su alrededor, y con una estructura de tierra precaria a su alrededor, que lo aisla del escurrimiento de las calles.
De acuerdo con los vecinos, esta situación no solo afecta a quienes viven en las inmediaciones, sino que también representa un riesgo para quienes transitan por la zona, especialmente en días de lluvia o durante la noche, cuando la visibilidad disminuye y aumentan las posibilidades de accidentes.
Los vecinos enfatizaron que se trata de “una obra inconclusa que se ha prolongado a lo largo de numerosas administraciones municipales, sin una resolución definitiva”.
Remarcaron que la falta de continuidad en los trabajos constituye uno de los factores centrales que perpetúan el problema, dejando expuesta a la comunidad a situaciones de riesgo que se repiten año tras año.
Además, advirtieron que el estado actual del canal representa un peligro para habitantes, turistas y transeúntes, y subrayaron la necesidad de una respuesta estructural que priorice la seguridad pública y la adaptación de la infraestructura urbana frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

