El director de Defensa Civil, Bruno Lovinson, llevó tranquilidad a la población al asegurar que «el panorama es controlado» a pesar del avance sostenido del fenómeno de El Niño. Según precisó el funcionario en declaraciones a la prensa, «el río Paraná estará superando el nivel de evacuación la semana que viene», una situación que obligará a trasladar a más familias en diversas localidades ribereñas.
Las autoridades provinciales monitorean minuto a minuto la crecida de las aguas. Para ello el funcionario explicó que «estamos trabajando con los municipios para tener información anticipada con información técnica de meteorología e hidrología del río Paraná y Uruguay, y respecto a obras hídricas principalmente para los municipios que tienen esta situación actualmente».
Esta labor preventiva resulta fundamental frente a las descargas de las represas Itaipú y Yacyretá, ya que ambas «vienen derogando los niveles de seguridad que ellos consideran, pero eso es parte de la crecida sostenida del Paraná». Pese a este escenario, Lovinson aclaró que «lo importante es saber que los municipios están asistidos, que la situación está controlada y que vamos a seguir acompañando».

El impacto del desbordamiento ya se hace sentir en el territorio correntino. El titular del organismo confirmó que «hay 50 o 60 personas aproximadamente ya fueron autoevacuadas en Isla Apipé y Paso de los Libres».
Las previsiones oficiales indican que la situación demandará mayor esfuerzo logístico, dado que «el número de evacuados va a seguir creciendo en Apipé, San Antonio e Ituzaingó, también Itatí, Paso de la Patria y Capital, con gente que se va a tener que evacuar». Para anticiparse a las próximas semanas, el director subrayó que «estamos monitoreando para los primeros días de noviembre cómo va a seguir el tiempo».
MANIOBRAS ESTRATÉGICAS

Frente a este desafío, la administración provincial desplegó un operativo de contención integral donde «estamos con Desarrollo Social, Dpec, Defensa Civil, Instituto del Agua, todos los ministerios están abocados». Un claro ejemplo de este esfuerzo de rescate ocurre con la fauna local, ya que «Empedrado está empezando a sacar animales de la isla, es un trabajo conjunto con Bomberos, Prefectura, municipio y ministerio de Producción que están ayudando a evacuar».
Lejos de ser un evento pasajero, Lovinson advirtió sobre la extensión temporal del problema al sentenciar que «sabemos que esto ya es El Niño, esperamos que tenga una permanencia hasta el segundo trimestre del año 2027».
MANEJO HÍDRICO
La emergencia actual expone la necesidad de sincronizar las respuestas entre la Casa Rosada y las gobernaciones. Mientras Corrientes absorbe el impacto directo de la crecida mediante el despliegue de sus propios recursos y ministerios, la magnitud del fenómeno de El Niño requiere de una lectura federal.
Las políticas de infraestructura y el manejo diplomático de los caudales internacionales procedentes de las represas binacionales involucran decisiones exclusivas de la órbita nacional. De esta forma, el esfuerzo de los municipios y la provincia por contener a los evacuados demanda un respaldo estratégico constante del Estado central para garantizar el flujo de fondos y la logística necesarios en las etapas de mitigación y reconstrucción futura.

