El diputado Norberto Ast destacó además el potencial portuario como pilares para el desembarco de capitales internacionales en plena recesión nacional.
La Legislatura correntina dio un paso decisivo para consolidar el perfil productivo de la provincia.
En este marco, el diputado provincial Norberto Ast detalló a EL LIBERTADOR que la última norma aprobada contempla la incorporación de dos predios -uno de 300 hectáreas y otro de 410- sumando un total aproximado de 715 hectáreas destinadas a la expansión del complejo industrial.
Según Ast, este crecimiento no es fortuito, sino que responde a una planificación estratégica que ya ha comenzado a materializarse en proyectos de gran escala.
Entre los anuncios más significativos, el legislador mencionó el proyecto de la empresa Arpol, que prevé una inversión superior a los 2.000 millones de dólares para la instalación de una planta de producción de fibra de pino de alta calidad.
«El parque va creciendo y hay muchos sectores privados que desean instalarse en la región», afirmó el representante de la UCR, subrayando que esta expansión es necesaria para albergar los nuevos emprendimientos.
Al ser consultado sobre cómo Corrientes logra atraer capitales de tal magnitud en un contexto de crisis y recesión económica nacional, Ast señaló tres factores determinantes: la estabilidad institucional, la disponibilidad de materia prima y la infraestructura logística.
«Corrientes da una garantía en la cuestión jurídica con respecto a las inversiones de los privados», explicó el Diputado.
A esta previsibilidad se suma la ventaja competitiva de la región Norte, que posee una alta producción forestal, convirtiéndose en el proveedor natural de materia prima para la industria.
Asimismo, el legislador resaltó las características técnicas del puerto de Ituzaingó, calificándolo como un activo «atractivo» para el comercio exterior debido a su calado natural y su gran capacidad operativa, que permite el embarque de varias barcazas de forma simultánea.

