A un día del paro nacional anunciado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la tensión en el sistema de transporte público escaló sensiblemente ante la falta de certezas sobre el impacto que la medida tendrá en el servicio de las provincias. El conflicto salarial que se tramita en Capital Federal mantiene en vilo a miles de usuarios de Corrientes, a pocas horas del inicio proyectado para la medianoche de este viernes 14.

Las autoridades provinciales siguen de cerca la evolución del conflicto, aunque por el momento prima la cautela. Consultado por EL LIBERTADOR, el secretario de Trabajo de Corrientes, David Rajoy confirmó que hasta el momento no han recibido notificaciones ni novedades formales respecto a la postura que adoptará la seccional correntina del gremio.
A la par del monitoreo oficial, todas las miradas están puestas en la conducción local del sindicato, encabezada por el secretario general José Sabao. Se esperaba que en el transcurso de las últimas horas se produjera un pronunciamiento formal por parte de la cúpula sindical de Corrientes para ratificar o acatar el esquema de la medida de fuerza en las líneas urbanas e interurbanas.
LA TRABA EN EL ESCENARIO NACIONAL

La medida de fuerza por 24 horas surge como respuesta al estancamiento de las negociaciones en la paritaria del sector para el interior del país. La decisión sindical quedó asentada en la última acta de audiencia celebrada ante la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, en el órbita del Ministerio de Capital Humano de la Nación.
Según consta en la documentación paritaria, la representación de la UTA formalizó la medida ante lo que consideraron una falta total de respuestas de la parte patronal:
Ante la persistente negativa empresaria a efectuar un ofrecimiento concreto de incremento salarial y frente a la imposibilidad de continuar prolongando la negociación, la organización sindical pone en conocimiento que ha resuelto llevar adelante una medida de acción gremial por el término de veinticuatro (24) horas.
El paro alcanza en principio a los servicios de corta y media distancia comprendidos en la mesa de negociación en todas las jurisdicciones del interior.
EL SECTOR EMPRESARIAL BUSCA FRENAR
Por su parte, la respuesta del sector privado no se hizo esperar. Frente al anuncio de parálisis de los servicios, la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) solicitó formalmente la intervención urgente del Ministerio de Capital Humano para desactivar la medida de fuerza.
En el mismo expediente, la representación empresaria requirió que el diferendo sea encuadrado bajo los términos de la Ley 14.786 y que la autoridad laboral dicte la conciliación obligatoria a partir del primer minuto del viernes. De dictarse esta resolución en el fuero nacional, el paro quedaría inmediatamente en suspenso, obligando al gremio a prestar servicio con normalidad mientras se abre un nuevo período de negociación formal.

