Bajo una noche estrellada, el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola se convirtió nuevamente en el epicentro del arte carnestolendo. Con una puesta en escena imponente, las comparsas iniciaron la disputa por el título de los Show 2026. Un despliegue de lujo, sonido y coreografía que reafirma a Corrientes como la Capital Nacional del Carnaval.
El «Templo del Chamamé» cambió su fisonomía habitual para recibir a la máxima expresión de la cultura popular correntina: los Shows de Comparsas. En la jornada de ayer, se vivió la primera de las tres noches de gala donde las agrupaciones abandonaron el desfile lineal del corsódromo para contar historias sobre las tablas.

UN DEBUT CON MÍSTICA
La apertura estuvo a cargo de la centenaria Copacabana. Con su tema «Messias», la comparsa del «Esplendor» apeló a la fibra emocional del público. La representación de la gesta deportiva más importante de los últimos tiempos fue recibida con ovaciones, destacándose la coordinación del cuerpo de baile y la potencia de su escuela de samba que, paso a paso, busca recuperar el protagonismo de antaño.
Minutos después, el escenario se encendió con la llegada de la «Universidad del Sonido». Ará Berá presentó «Loco un poco», una propuesta vanguardista que exploró la genialidad a través de los siglos. Con una estética que combinó lo clásico con lo psicodélico, el «Rayo» demostró que su fuerza interpretativa sigue intacta, dejando una vara muy alta para el jurado.

Tras el intervalo reglamentario, Arandú Beleza hizo su entrada con «Agua del Cielo». La comparsa del «Axé» propuso una mirada introspectiva sobre el ciclo de la vida y la importancia del recurso hídrico en la cultura regional. Fue una apuesta estética impecable, donde el diseño de vestuario y la interpretación actoral fueron los grandes protagonistas de la noche.
El cierre, pasadas las 3 de la mañana, quedó en manos de Sapucay que desplegó todo su arsenal con «Sapucay del alma mía». La historia del tren que busca la esencia del arte universal fue ejecutada con una precisión casi quirúrgica. El «Gallo» no escatimó en recursos: escenografías imponentes y una batería que hizo vibrar el cemento del anfiteatro, cerrando una jornada que dejó al público con ganas de más.
CONTINUIDAD DEL CALENDARIO
Desde la organización informaron que la venta de entradas para las funciones del domingo 8 y el miércoles 11 continúa a buen ritmo. Los precios se mantienen accesibles para el público local, buscando garantizar que el Cocomarola luzca su mejor marco en las noches definitorias.
Mañana viernes, la pasión vuelve al Nolo Alías, donde el desfile de comparsas y agrupaciones musicales retomará su curso habitual en la calzada.

