La Libertad Avanza diseña los primeros movimientos tácticos bajo la conducción estratégica de Karina Milei. Entre la reforma del sistema electoral y la búsqueda de una fórmula presidencial alineada, el Gobierno nacional busca consolidar alianzas con los gobernadores y aislar las disidencias internas en el Congreso.
03-POLITICA-4Desde la cúspide de La Libertad Avanza (LLA) se comenzó a delinear el camino estratégico hacia las presidenciales de 2027, mediante un operativo que tiene como fin excluyente la reelección de Javier Milei por otros cuatro años. Esta iniciativa, comandada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, busca capitalizar la superación de las crisis institucionales y reordenar las filas partidarias con la mirada puesta en un segundo mandato del Presidente. El despliegue de las primeras fichas electorales generó, no obstante, un profundo debate en el Gobierno nacional, donde conviven diferentes miradas sobre la conveniencia de apurar los tiempos políticos frente a las demandas urgentes de la gestión económica y social.
En los pasillos de la Casa Rosada, las posturas oscilan entre quienes ven este movimiento como una necesidad de previsibilidad y quienes lo consideran una distracción inoportuna. «Todos los que dicen que el objetivo es la reelección no la ven. El objetivo es transformar la Argentina», señalaron fuentes cercanas a la conducción gubernamental, a fin de aplacar las internas. Con este argumento, el sector más doctrinario intenta apaciguar las críticas, mientras que la hermana presidencial, junto a Eduardo Lule Menem y Martín Menem, avanza firmemente en la estructuración legal y territorial de la alianza gobernante nacional.
El propio líder del Ejecutivo nacional se encargó de convalidar públicamente la discusión al manifestar una absoluta centralidad en el escenario político actual. «Compito contra mí mismo, trabajo cada día para hacer una gestión mejor. Es lo que voy a llevarle como propuesta a los argentinos. Hay un claro camino hacia dónde vamos y en eso estamos trabajando», afirmó Milei, al ratificar que su postulación para 2027 resulta un hecho irreversible dentro del espacio libertario. Esta convicción busca funcionar como una señal de fortaleza, dirigida especialmente hacia los mercados financieros.
Fortalecimiento
La ingeniería electoral diseñada desde el entorno de Karina Milei contempla una apertura pragmática hacia los gobernadores y los partidos socios de la administración central. A diferencia de lo ocurrido en los comicios legislativos previos, donde el sector oficialista impuso condiciones estrictas para evitar la conformación de un gobierno de coalición, la estrategia para las presidenciales exige ampliar consensos. Desde el sector referenciado en el asesor Santiago Caputo celebraron esta predisposición para entablar negociaciones con las administraciones del Interior, entendiendo que la sustentabilidad del proyecto requiere de una base territorial sólida.
Reforma de reglas
En este plano de modificaciones estructurales, en la Casa Rosada se evalúan alternativas para modificar las reglas de juego democráticas, impulsando la eliminación o la suspensión de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso).
Para alcanzar este objetivo en el Congreso, en La Libertad Avanza estudian implementar un sistema de listas colectoras que funcione como un incentivo directo para las conducciones provinciales aliadas, permitiéndoles adherir sus respectivas boletas legislativas a la postulación del Jefe de Estado. La validación de los espacios podría darse a través de avales ciudadanos, alternativa que se halla bajo análisis técnico.
El quiebre con Villarruel y el rol de Patricia Bullrich
Uno de los desafíos más complejos que enfrenta el armado oficialista respecto de la futura fórmula presidencial radica en la profunda crisis de confianza con la vicepresidenta Victoria Villarruel. Las reiteradas disidencias exhibidas por la titular del Senado en el parlamento colmaron la paciencia de Balcarce 50, donde consideran indispensable que quien acompañe a Milei responda plenamente a las directivas de la Casa Rosada. Ante este escenario de ruptura total, el nombre de Patricia Bullrich, jefa del bloque de LLA en la Cámara alta, comenzó a ganar terreno en diversos despachos gubernamentales como una potencial compañera de fórmula de Milei para el período venidero.
Sin embargo, el avance de la postulación de la dirigente estaría supeditado a su desempeño y fidelidad en la Cámara durante las próximas semanas: «No vamos a permitir, después de haber tenido la experiencia con Villarruel, que el vice -sea quien sea- no responda a Casa Rosada. Eso se acaba», advirtieron con dureza voceros del oficialismo. La tensión aumentó tras la postergación del debate de la Ley de Propiedad Privada en el Senado, cuyo tratamiento fue desplazado bajo un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de agosto, un desenlace que en la Casa Rosada atribuyen a la falta de alineación de la conducción parlamentaria.
Pese a algunas sospechas que le puede generar a la cúpula de LLA el perfil autónomo de Bullrich en el armado libertario, los canales de diálogo permanecen abiertos bajo una premisa netamente pragmática. En el entorno presidencial apuestan a contener a la dirigente y confían en elevar sustancialmente la representación legislativa propia en 2027, para neutralizar cualquier intento de rebeldía en el Congreso. «Si vos ganás la reelección y conseguís más senadores y diputados propios, tenés menos debilidad», analizaron desde Balcarce 50. De este modo, la maquinaria electoral libertaria ya se encuentra en funcionamiento de cara al futuro político.

