El abuelo de Lucio Dupuy y titular de la fundación que lleva el nombre de su nieto, Ramón Dupuy, prestó declaración durante dos horas por videoconferencia desde La Pampa en la audiencia número 35 del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña.

Durante su testimonio ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, Dupuy se enfocó en desmarcar a la Fundación Lucio Dupuy de las maniobras desplegadas en Corrientes por un grupo de personas imputadas por presunto entorpecimiento de la investigación y estafa calificada. El menor de cinco años desapareció el 13 de junio de 2024 en la localidad de 9 de Julio, lugar donde desembarcaron los acusados invocando el nombre de la organización benéfica.
Respecto al vínculo con Alan Cañete (uno de los principales acusados junto a la abogada Elizabeth Cutaia), Dupuy detalló que el contacto se inició telefónicamente mientras el letrado viajaba hacia Corrientes. Según su relato, Cañete le solicitó autorización para mencionar a la fundación con el objetivo de agilizar gestiones en la zona, a lo que Dupuy accedió bajo la estricta condición de intervenir únicamente en el auxilio de menores. “Si vas por los chicos, sí podés nombrarme. Ahora, por los adultos no”, remarcó el testigo al reproducir la exigencia impuesta, aclarando que nunca llegó a verificar la matrícula ni las credenciales profesionales de Cañete.

En cuanto al aspecto económico, Dupuy explicó que impulsó una colecta solidaria en redes sociales para comprar alimentos y suministros destinados a los niños que se encontraban en el naranjal y en el hotel Despertar del Iberá. Los fondos recaudados a través de TikTok fueron depositados en la cuenta de su esposa e inmediatamente transferidos a Elizabeth Cutaia por indicación de Cañete. Asimismo, manifestó su indignación tras enterarse por los medios de comunicación de que el intendente de 9 de Julio afirmaba haber donado 2.800.000 pesos a la fundación, dinero que jamás ingresó a la institución y por el cual envió cartas documento que no obtuvieron respuesta.
Dupuy negó de manera enfática haber participado en la gestión del alojamiento de familiares o menores en el hotel local, reiterando ante la fiscalía que “la asociación no tiene nada que ver” con lo ocurrido en Corrientes. El testigo también confirmó haber recibido un mensaje de Cañete que decía “La metimos presa a Laudelina”, previo a enterarse por la televisión sobre la detención del grupo. Finalmente, reveló el severo impacto emocional y financiero que sufrió la entidad, la cual perdió el patrocinio de un donante clave para la apertura de una nueva sede de atención infantil en La Pampa.

