Este martes 16 de junio de 2026, tres días después del segundo aniversario de la desaparición de Loan, comienza el juicio oral y público. La fecha no es casual: fiscales y querella habían pedido expresamente que el debate se iniciara lo más cerca posible del aniversario.
El Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco -con Enrique Bosch del TOF de Resistencia como cuarto magistrado sustituto para evitar nulidades en un proceso tan extenso- estableció que las audiencias comenzarán a las 9, en las instalaciones del Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, en la intersección de las calles Perú y San Martín de la capital correntina.
AMPLITUD DEL DEBATE
La elección de la sede habla sola: el proceso es demasiado grande para una sala judicial convencional. Hay 17 acusados, más de 160 testigos convocados, decenas de abogados defensores y una expectativa pública que no tiene precedentes en la historia judicial de Corrientes.
Las audiencias serán transmitidas en vivo por YouTube, garantizando transparencia plena. El esquema de trabajo será de alternancia semanal: martes, miércoles y jueves la primera semana; miércoles y jueves la siguiente, de manera sucesiva hasta que haya veredicto. Se estima que el proceso se extenderá hasta diciembre.
INSPECCIÓN OCULAR

Antes del inicio formal del debate, el Tribunal realizó una inspección ocular en distintos puntos de 9 de Julio: la casa de la abuela Catalina, el naranjal, la tapera, el hotel donde estuvieron los llamados «falsos Dupuy» y la vivienda de Laudelina Peña. El objetivo fue reconstruir recorridos, distancias, tiempos de desplazamiento y verificar las distintas hipótesis que se debatirán en el juicio.

El fiscal Carlos Schaefer lo dijo sin rodeos antes del comienzo: «Si hubo un pacto de silencio, es un pacto cruel». Y sobre la familia: «Sienten una angustia impresionante». Su esperanza, y la de toda la Argentina, es que el juicio logre lo que dos años de investigación no pudieron hacer del todo: quebrar ese silencio.
«Vivo lo llevaron, vivo lo queremos.» El clamor sigue vivo. Y el juicio acaba de empezar.

