El Concejo Deliberante aprobó la adhesión al Decreto Provincial N° 1271/2026. Permitirá al Ejecutivo municipal acelerar obras, tareas de mantenimiento y asistencia ante posibles contingencias. En este marco, Comuna y Provincia, llevan adelante un plan de obras para mejorar el escurrimiento del agua y atender sectores.
La Municipalidad de la ciudad de Corrientes contará con nuevas herramientas para fortalecer la prevención y responder con mayor rapidez ante las contingencias climáticas.
El Concejo Deliberante aprobó ayer la adhesión de la ciudad al estado de emergencia hídrica y climática declarado por el Gobierno provincial, en el marco del fenómeno de El Niño.
La medida tendrá una vigencia de 180 días desde su promulgación y permitirá agilizar acciones destinadas a proteger a los vecinos y reducir el impacto de las lluvias extraordinarias y la crecida del río Paraná.

La ordenanza, cuyo proyecto fue remitido por el intendente Claudio Polich, incorpora formalmente a la Capital al marco de actuación establecido por el Decreto Provincial N° 1271/2026.
En este marco, la Municipalidad, junto con el Gobierno provincial, llevan adelante un plan de obras para mejorar el escurrimiento del agua y atender sectores específicos que son clave para las mejoras del drenaje urbano.
Entre los trabajos realizados se encuentran la construcción de nuevos canales, como los de Diagonal, Derivador Decavial y Fernández, y la ejecución de desagües subterráneos en barrios como Santa Rosa, Villa Chiquita, San Antonio Oeste y sectores vinculados al arroyo Pirayuí.
También se concretaron tareas de limpieza y acondicionamiento en canales de distintas zonas, entre ellos Perichón, Corsódromo, Invico, Ferreyra, Abitbol y Rapidi.
EN CARPETA
A estas intervenciones se suman obras actualmente en ejecución: la profundización y acondicionamiento de 7.000 metros del canal Decavial, en barrio Jardín; nuevas redes pluviales en Santa Rosa; la instalación de 1.140 metros de conductos y 21 sumideros en San Antonio Oeste; y la colocación de diez tubos de un metro de diámetro bajo la Ruta Provincial N° 5, en Laguna Brava, para ampliar la capacidad de drenaje.
En paralelo, la gestión del intendente Claudio Polich incorporó este año un camión desobstructor que ya intervino en más de treinta puntos estratégicos de la ciudad. El equipo utiliza alta tecnología que permite limpiar con mayor eficiencia los conductos y recuperar su capacidad de transportar el agua. Estas tareas se complementan con el trabajo permanente de las cuadrillas municipales en ductos, canales y sumideros.
Brindar respuestas a barrios más alejados
En el marco de una jornada de supervisión de infraestructura urbana, el gobernador Juan Pablo Valdés recorrió junto al intendente Polich un conjunto de obras que contempla frentes recién iniciados y otros en etapa de finalización.
Durante la inspección, el mandatario provincial resaltó el valor de la articulación directa entre los equipos técnicos de la Provincia y del Municipio como la vía central para solucionar los problemas de escurrimiento hídrico en la capital.

Al realizar un balance sobre las tareas desplegadas durante el último año de gestión, Valdés explicó que los avances alcanzados responden a una metodología de diagnóstico coordinado entre ambas jurisdicciones.
«Cuando uno mira todo lo que pudimos hacer en este año de gestión es porque se han sentado los equipos técnicos de la municipalidad, los equipos técnicos de provincia y hemos estado planificando y tratando de ubicar cuáles eran los mayores problemas que tenía la ciudad a la hora de escurrirse», señaló el Gobernador.
Esta labor compartida permitió identificar los puntos críticos del sistema hídrico capitalino y priorizar las intervenciones de mayor impacto en la capacidad de drenaje.
PIRAYUI
En cuanto a las obras ejecutadas, el jefe del Ejecutivo provincial ponderó los trabajos realizados sobre el canal Pirayuí, al que definió como la vía principal de desagüe con la que cuenta la ciudad.
Según detalló, las tareas se enfocaron en otorgarle una mayor capacidad de evacuación de agua, paso indispensable para estructurar posteriormente las conexiones secundarias.
Asimismo, durante la supervisión de las obras en la conexión del Canal 5, Valdés enfatizó la relevancia estratégica de este proyecto, destacando que su puesta en funcionamiento le permitirá a la ciudad recuperar cerca de 600 hectáreas.
El mandatario remarcó que el incremento en la capacidad de escurrimiento beneficia de manera directa a los diversos barrios de la capital, al tiempo que genera nuevas posibilidades de desarrollo urbano al sanear sectores para uso habitacional.

