El operativo se realizó en un campo de la Tercera Sección Rural. Las animales “sustraídas” estaban en el lugar y además detectaron vacas no declaradas
Una denuncia por la supuesta sustracción de ganado terminó con un resultado inesperado en un establecimiento rural de Esquina: el recuento oficial no solo descartó el faltante, sino que evidenció que había más animales de los que figuraban en los registros.
El hecho se inició tras la presentación de una productora rural que informó la desaparición de 24 vaquillonas Bradford de su campo, denominado “La Eloisa”, ubicado en la Tercera Sección Rural del departamento Esquina.
Un rodeo con control judicial y veterinario
A partir de la denuncia, intervino personal de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica, con conocimiento del fiscal rural, Dr. Luciano Bordón, quien dispuso un rodeo general y conteo completo de la hacienda.
El procedimiento se llevó a cabo con la presencia de la denunciante, autoridades judiciales, personal técnico y un médico veterinario. Los animales fueron pasados por manga para su correcta identificación y verificación sanitaria.
Las vaquillonas “faltantes” estaban en el campo
El resultado del operativo fue claro:
Las 24 vaquillonas denunciadas como faltantes estaban dentro del establecimiento. Pero además, durante el control surgieron 10 vacas que no estaban registradas en los controles de vacunación, lo que encendió nuevas dudas sobre el manejo administrativo del rodeo.
El conteo total arrojó la presencia de:
- Terneros
- Terneras
- Vacas
- Un toro
- 34 vaquillonas en total
De esta manera, se descartó el robo denunciado inicialmente.
Actuaciones por posible irregularidad
Ante la situación, el fiscal Bordón dispuso iniciar actuaciones preliminares por supuesta averiguación de delito, aunque de manera inicial se estima que el episodio podría estar vinculado a errores de conteo o deficiencias en la administración del establecimiento rural.
El caso dejó en evidencia la importancia de mantener actualizados los registros sanitarios y productivos, ya que una denuncia por abigeato terminó derivando en la detección de inconsistencias dentro del propio campo.

