Se trata de un joven de 25 años que transitaba en las inmediaciones de una plaza del barrio Galván cuando sufrió el impacto de un objeto contundente en la cabeza. A raíz del golpe, perdió el control del rodado y cayó al pavimento. Tras ser asistido en el Hospital Escuela, decidió no iniciar acciones penales.
Un inusual y peligroso episodio de violencia urbana se registró en la Capital provincial, dejando como saldo a un joven ciclista con heridas de consideración en la zona del cráneo. La intervención policial se inició tras un llamado de alerta que movilizó de urgencia a los efectivos de la Comisaría Seccional Segunda.
El hecho tuvo lugar concretamente sobre la avenida Teniente Ibáñez en las inmediaciones de la plaza del barrio Galván, popularmente conocido como Trujillo, en la jornada del lunes. Según indicaron fuentes oficiales, la víctima —un joven de 25 años de edad— se desplazaba a bordo de su bicicleta cuando fue alcanzado de manera imprevista por un elemento contundente que impactó de lleno en su cabeza.
De acuerdo con las primeras averiguaciones y los testimonios recolectados en la escena, el proyectil habría sido lanzado presumiblemente mediante la utilización de una gomera o resortera, señalándose de forma preliminar a un grupo de menores de edad que se encontraba en las inmediaciones como los presuntos autores del ataque.
Caída y asistencia médica
Como consecuencia directa del violento impacto, el ciclista perdió la estabilidad y cayó pesadamente hacia el pavimento, donde quedó tendido hasta la llegada de la patrulla policial. Al constatar la lesión sangrante, los uniformados solicitaron de inmediato el auxilio del personal sanitario.
Una ambulancia procedió a trasladar al muchacho hacia el servicio de emergencias del Hospital Escuela José de San Martín para recibir las curaciones correspondientes.
Decisión de la víctima y actuaciones
Desde la fuerza del orden informaron a EL LIBERTADOR que al damnificado no le sustrajeron ninguna de sus pertenencias ni su rodado.
Posteriormente, y tras haber recibido el alta médica ambulatoria por parte de los facultativos, el joven de 25 años manifestó de forma expresa que no tiene intenciones de radicar una denuncia contra los agresores, optó por dejar constancia legal de lo sucedido mediante el trámite de una exposición policial.
En la mencionada Comisaría Segunda se labraron las actas de actuación correspondientes para documentar el caso ante eventuales reincidencias de este tipo de conductas vandálicas en el espacio público del barrio.
Foto: Todo_Policiales

