El río Paraná transita su pico de crecida en el tramo correntino, registrando 7,43 metros en la Capital, a lo que se suma una fuerte correntada y ráfagas de viento de hasta 50 km/h. En diálogo con la prensa, el especialista en recursos hídricos Hugo Rorman anticipó un descenso muy lento y advirtió que este es solo el «primer pulso» de un fenómeno de El Niño que se extenderá hasta el otoño de 2027, con crecidas posteriores que podrían ser superiores. A este escenario hidrológico se le suma un cuadro meteorológico adverso: el Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas amarilla y naranja por lluvias intensas, ráfagas de 90 km/h y posible caída de granizo.
El territorio correntino atraviesa una jornada compleja en la que se conjugan el pico de la crecida extraordinaria del río Paraná, por el fenómeno El Niño y un cuadro de inestabilidad atmosférica. De acuerdo con las mediciones oficiales de la Prefectura Naval Argentina emitidas este jueves 22 de octubre, el hidrómetro de Corrientes Capital escaló a los 7,43 metros, en tanto que Paso de la Patria se ubicó en 7,79 metros e Itatí alcanzó los 8,30 metros, todos en plena etapa de evacuación y con tendencia en ascenso.
En este contexto de emergencia, la mirada técnica de los especialistas y los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) aportan claves fundamentales para comprender la evolución de la cuenca a corto y mediano plazo.

«Es el primer pulso de El Niño y las próximas crecidas serán superiores»
Al analizar la dinámica del cauce fluvial, el especialista en recursos hídricos Ing. Hugo Rorman explicó la situación actual y trazó un diagnóstico de lo que se espera para los próximos meses:
«El Paraná está en su pico en nuestra zona, en Corrientes y Barranqueras. Ahora, por una semana o 10 días, va a comenzar a descender, pero muy lentamente. Hay que estar muy atentos a las precipitaciones que se están registrando en la cuenca del Iguazú y en la zona del Paraná cercana a Itaipú. Depende de cuánto llueva y dónde llueva, se puede generar una nueva crecida sobre un río claramente alto, lo que podría complicar aún más la situación en una semana o 10 días».
Rorman remarcó que el escenario no concluye con la bajante del actual caudal: «Esta es la primera crecida, el primer pulso del río Paraná asociado a las consecuencias del fenómeno de El Niño. Las perspectivas indican que hasta marzo o abril de 2027 va a haber nuevas lluvias y nuevos pulsos de crecida. Si uno mira la historia de los fenómenos de El Niño fuertes o muy fuertes, las mayores consecuencias se ven hacia el final, porque todos los sistemas están muy cargados. Por lo tanto, con el río ya elevado, las próximas crecidas van a ser superiores de forma clara».

El riesgo de las tres causas de inundación simultáneas y el desmentido de mitos
El especialista advirtió sobre la interacción entre el Paraná y la geografía interior de la provincia, señalando que Corrientes cuenta con diversos ríos interiores que desaguan hacia el cauce principal y que comienzan a sufrir el efecto de taponamiento: «Al tener el Paraná muy crecido, las consecuencias de nuevas precipitaciones intensas tienen un impacto directo en las áreas urbanas y en todos los ríos interiores que tratan de desaguar y no pueden. En nuestra zona existen tres causas de inundación: la principal es el Paraná, pero en la medida en que esto se prolongue entran a aparecer las inundaciones de los ríos interiores y las propias lluvias locales. Esas tres causas se pueden dar en forma conjunta».
Frente a versiones alarmistas y noticias falsas que circularon en redes sociales sobre la supuesta apertura intencional de compuertas en las represas hidroeléctricas para inundar las ciudades, Rorman fue tajante en desmentir los rumores: «Las represas hidroeléctricas tratan de no abrir las compuertas porque la generación de energía es su actividad. Cuando llueve en demasía, un río gigante como el Paraná no tiene manera de acumular toda el agua y debe abrir los vertederos. No nos inundamos por culpa de Itaipú o Yacyretá, sino porque llovió en demasía y el río ocupa su valle de inundación. De hecho, si no estuvieran las represas, los valores de las crecidas históricas eran más altos y más rápidos».
Ante esto, el profesional recomendó informarse únicamente a través de canales oficiales como el Instituto Nacional del Agua (INA), el SMN y los organismos de contingencia provinciales y municipales.

Alertas Amarilla y Naranja por tormentas severas y ráfagas de hasta 90 km/h
A la compleja masa de agua en tránsito se suma la amenaza de un evento meteorológico adverso. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas meteorológicas de nivel Amarillo y Naranja para la provincia de Corrientes debido al desarrollo de lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes o severas.
Detalle de los Alertas Oficiales del SMN:

Alerta Naranja: Afectará el área con lluvias y tormentas fuertes, algunas localmente severas. Estarán acompañadas principalmente por abundantes precipitaciones en cortos períodos, caída de granizo de diversos tamaños, frecuente actividad eléctrica y ráfagas intensas que podrían alcanzar los 90 km/h. Se prevén valores de precipitación acumulada entre 60 y 100 mm, que podrían ser superados de forma puntual.
Alerta Amarillo: El área será afectada por lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes. Estarán acompañadas por abundantes precipitaciones en cortos lapsos, granizo, ráfagas intensas de hasta 90 km/h y fuerte actividad eléctrica. Los valores de precipitación acumulada se estiman entre 40 y 70 mm.
Para la jornada de este jueves 22 de octubre, las previsiones indican temperaturas entre los 20°C y 28°C, con una probabilidad de precipitaciones y tormentas fuertes de entre el 40% y 70% durante mañana, tarde y noche, acompañadas por vientos del noreste a velocidades de 13 a 22 km/h y ráfagas entre 42 y 50 km/h.
Fotos y videos: Luis Gurdiel

