En una respuesta concreta ante los pronósticos climáticos que advierten por el fenómeno de “El Niño”, el Gobierno de la Provincia y la Municipalidad de Corrientes pusieron en marcha un plan de blindaje hídrico. Esta semana se dio un paso fundamental con la licitación de la primera etapa de una obra pluvial diseñada para terminar con los recurrentes anegamientos que castigan a los vecinos de los barrios Santa Rosa y Colombia Granaderos.


La iniciativa forma parte de un trabajo articulado entre ambas administraciones para fortalecer la infraestructura de la Capital. Durante el acto de apertura de sobres, realizado en el Ministerio de Obras y Servicios Públicos, se presentaron tres empresas oferentes interesadas en ejecutar estas tareas, que estarán bajo la supervisión de la Dirección de Planificación y Obras (DPO).
El ministro Jorge Meza destacó que este proyecto refleja una «mirada integral» sobre uno de los mayores desafíos de la ciudad: la gestión de excedentes hídricos durante tormentas severas. El objetivo es incrementar la capacidad de drenaje para asegurar que las calles sigan siendo transitables y, por sobre todo, proteger la habitabilidad de las viviendas en las zonas intervenidos.

DETALLES TÉCNICOS DE LA INTERVENCIÓN
La obra se concentrará inicialmente en puntos neurálgicos donde el agua suele estancarse de forma crítica. Según los pliegos técnicos, las tareas principales incluyen:
- Canalización y entubado: Se ejecutará un sistema de conducción pluvial mediante entubado en simple línea en tramos clave como la calle Fragata Hércules (entre Lavalle y Cabildo) y Cabildo (hasta avenida Santa Rosa).
- Extensión del sistema: Las obras también alcanzarán la avenida Santa Rosa y la calle Necochea, extendiéndose hasta la calle Chile.
- Equipamiento complementario: El proyecto no se limita a los caños; contempla la construcción de cámaras de inspección (tanto simples como dobles) y nuevos sumideros estratégicamente ubicados para captar el agua de superficie de manera eficiente.
UNA APUESTA A LA PREVENCIÓN
Con la presencia de los subsecretarios Antonio Portel y Miguel Arismendi, el acto administrativo marca el inicio de una carrera contra el tiempo y el clima. La prioridad, según señalaron las autoridades, es anticiparse a los eventos meteorológicos extremos mediante obras que den respuestas reales a la comunidad.

