En el marco de un verano que se presenta intenso en materia de movilidad, la Municipalidad de Corrientes decidió reforzar su política de seguridad vial.
Desde hace unas semanas comenzaron una serie de operativos en distintos puntos de la ciudad que incluyen control de alcoholemia y la recuperación de espacios públicos se han convertido en los pilares de la gestión actual.
El secretario de Movilidad y Seguridad Ciudadana, Yamandú Barrios explicó que estas medidas responden a una directiva clara del Intendente: garantizar el uso y goce del espacio público para todos los vecinos. En este sentido, destacó las intervenciones en puntos críticos como la plaza Del Mercosur, donde la «nocturnidad conflictiva» había ganado terreno.
En una entrevista en radio LT7, ante la consulta sobre la rigurosidad de los controles, Barrios fue tajante: «Nuestra línea en esto fue clara: darle músculo al instituto del conductor designado. Que quede claro que nosotros en esta cuestión no perseguimos un objetivo recaudatorio».
Según el funcionario, la lógica detrás de la sanción es puramente preventiva y económica para el erario público. «Lo que nosotros perseguimos es que no haya muertos y que no haya heridos en la vía pública. Cada persona incapacitada por un accidente de tránsito le cuesta una fortuna al Estado y, por ende, a los vecinos de la ciudad. Tenemos que ahorrar en eso para poder invertir en obras», señaló.
DATOS
Los datos de los fines de semana reflejan una realidad cambiante. Con operativos que arrojan un promedio de entre 10 y 25 vehículos secuestrados, se observa un fenómeno particular: la disminución de autos particulares en las madrugadas y el auge de plataformas de transporte.
«El objetivo no es el secuestro. La observación es que la gente aproveche el buen transporte privado de pasajeros que tenemos (Uber, remises, taxis), que se muevan así y evitamos toda esa inversión tremenda» en las consecuencias de un siniestro, explicó Barrios.
El funcionario también se refirió a los desafíos que aún persisten, como el fenómeno de los «seguidores» de bandas de música en moto, un problema que calificó como «muy complejo». Para Barrios, la solución no es únicamente policial, sino que requiere un abordaje integral: «Es imposible solucionarlo si no hablamos con los actores: los músicos y las bandas. Estamos en un momento histórico donde el Gobernador y el Intendente entienden el problema y están abocados a solucionarlo».
Finalmente, Barrios hizo un llamado a la responsabilidad compartida, instando a que la concientización «baje también desde el padre y la madre con los hijos», complementando el esfuerzo que se realiza desde el Estado provincial y municipal en conjunto.
Nueva medida en El Paso: los límites permitidos en la villa turística
Hace pocas semanas, en pleno inicio de la temporada de verano 2026, se conoció la nueva medida en la villa turística de Paso de la Patria: el intendente, Oscar «Chino» García derogó el régimen de Alcoholemia Cero.
A través de la Ordenanza N° 637/2025, el Municipio regresó a un esquema de tolerancia parcial en el área urbana, una medida que el Jefe comunal justificó como una necesidad para la funcionalidad de un destino turístico.
Con la entrada en vigencia de la nueva normativa, los límites de alcohol en sangre permitidos para circular dentro de la localidad han quedado establecidos de la siguiente manera:
Conductores particulares: 0,5 g/l. Motociclistas: 0,2 g/l. Conductores profesionales y rutas: Se mantiene la tolerancia 0,0.
El intendente García fundamentó el cambio asegurando que la rigurosidad del Alcohol Cero resultaba contraproducente para la idiosincrasia de la villa.
«Creemos que llevar al extremo de cero alcohol en un lugar turístico, en una zona urbana, no era lo más aceptable», afirmó el funcionario, en diálogo con un móvil de Cadena de Radios, señalando que existía un fuerte reclamo por parte de los visitantes y residentes.
Uno de los puntos más punzantes de sus declaraciones fue la crítica al uso que se le daba a los controles de tránsito hasta el año pasado. El Intendente sugirió que el objetivo principal no era la seguridad vial, sino el ingreso de fondos a las arcas municipales. «Veíamos que los controles estaban mucho más direccionados a un objeto recaudatorio que a un objeto de concientización y de prevención», disparó.
Bajo esta nueva lógica, García aseguró que se ha «cambiado mucho la tónica» y que, tras diez días de implementación, el mecanismo «funciona perfectamente bien».
A pesar de la flexibilización, el Municipio recordó que se mantendrán los operativos rotativos y aleatorios. Asimismo, García enfatizó en que existen límites que no se negocian para garantizar la convivencia: «Está prohibido el ingreso a las playas con botellas de vidrio y el expendio de bebidas a menores de 18 años».
Finalmente, el Jefe comunal apeló a la responsabilidad individual por encima de la sanción económica: «No hace falta tanto la normativa si la gente tiene conciencia de cómo se debe comportar a la hora de funcionar en un lugar», concluyó.

