Bajo la consigna de RespirArte: arte para el ambiente y ambiente para el arte, el pasado jueves 5, Ajo encendió al público en Concepto Yapiré antes del show de Catupecu Machu.
La velada fue una verdadera cumbre regional con el DJ Set de Gustavo Galarza, el arte urbano del chaqueño Cristian Ice, MannyArt de Paraguay. Además, estuvieron presentes Tekoveté junto a DJ Bern, Ally y DJ Dominika.
RAÍCES
La banda llegó con las expectativas altas a su primera fecha del año. Su fuerza sonora generó el clima ideal para el despliegue de Catupecu Machu, un trío que marcó la formación musical de los integrantes de Ajo. «Para la mayoría de los músicos es vital compartir el arte y conocer nuevas voces, eso suma un montón», destacó Aletito Ledesma en diálogo con EL LIBERTADOR.
Al cumplir una década, el proyecto se encuentra en plena ebullición con viajes, fechas y grabaciones en agenda.
La formación cuenta ahora con la reincorporación de Diego tras su paso por Europa, quien en esta etapa aporta desde los teclados y sintetizadores.
«Preparamos un show enérgico para resumir nuestros dos discos y el EP. Ajo es una banda para tocar en vivo, me encanta improvisar, algo siempre sale según el lugar donde estemos», comentó el vocalista.
Además, adelantó una primicia: están trabajando en una colaboración con otro artista correntino y en la producción del videoclip de la canción Tu voz.
SELLO REGIONAL
Ajo nació luego del cierre del proyecto musical Krishna y los extraterrestres. Aletito, quien también fundó la mítica banda Saltimbankis junto a Cristian Osorio, recordó que Ajo empezó siendo instrumental: «No encontrábamos cantante y no me quedó otra que hacerme cargo del bondi».
Estos diez años no han estado exentos de desafíos, incluyendo pérdidas familiares significativas que cargan este aniversario de una emotividad especial. «Se formó una familia. Lograr dos discos y videoclips es algo que emociona», compartió el artista.
Desde sus primeras fechas junto a Silencio Blues Trío, la premisa fue clara: música original e identidad propia. «No queríamos parecernos al montón. Buscamos un rock autóctono, con psicodelia y blues, pero con un sonido litoraleño».
AUTOGESTIÓN
Para los integrantes de Ajo, la independencia no es solo una elección, sino una filosofía de trabajo. Junto a Julián, el grupo también impulsa la producción del Festival Psicodélico, un espacio que ha servido de puente para bandas de Córdoba, Buenos Aires y toda la región.
«Con la autogestión te quedás tranquilo; podés hacer lo que realmente sentís y con las personas que querés», explica Ale sobre el carácter independiente del proyecto desde el «día cero».
EN EL ESTUDIO
En cuanto a su proceso creativo, la banda huye de las estructuras rígidas. Aunque Aletito suele llevar las ideas iniciales, el resultado final surge de la conexión espontánea: «A veces las canciones salen zapando, conectando y jugando, que es el fin último de la música».
A través de este método priorizan el hacer sobre el planificar, algo que les permite mantener una honestidad emocional que se traduce en su sonido fresco y potente.
MEDICINA
Sobre el nombre de la banda, Aletito explicó: «La verdad que yo siempre he sido bastante fanático del ajo. Es como una cura para muchos males. En otras civilizaciones también está visto como un espanta demonios, tiene otras propiedades curativas, no solamente alimenticias. Creo que viene por ese lado también, ante tanta deshumanización, tanta enfermedad y tanta locura en el mundo, creo que el ajo puede hacerle frente a todos esos males. También fue algo que iba ligado al sonido, al comienzo sonaba así medio crudo». «Siempre fui un fiel seguidor del ajo, lo sigo haciendo y lo veo como una especie de medicina, no solamente para el cuerpo, también para el alma», finalizó.
Además, Aletito reflexionó sobre el lugar que ocupa la banda en el ecosistema artístico regional actual: «Somos una pequeña parte de una movida muy grande que se sigue gestando».
Para quienes deseen sumergirse en su repertorio, pueden encontrarlos como Ajo Banda Corrientes.

