A las 16:33 de este domingo, el avión que trasladaba al papa León XIV tocó suelo argentino en el Aeroparque Internacional Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires. Procedente del Aeropuerto Internacional de Carrasco en Montevideo, la llegada del Pontífice marcó el inicio formal de una histórica visita de cuatro días y la primera presencia de un líder de la Iglesia Católica en la Argentina en 39 años.
Apenas acoplada la escalinata a la puerta de la aeronave, León XIV descendió a la pista, donde fue recibido en forma directa por el presidente de la Nación, Javier Milei. Ambos jefes de Estado compartieron un cálido saludo al pie del avión, dando comienzo a los actos protocolares de Estado. En el lugar estuvieron presentes también la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva.
Tras el saludo inicial, la ceremonia oficial continuó con la interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo de la banda del Regimiento de Artillería 1 “Brigadier General Tomás de Iriarte”, acompañada por el despliegue de honor del Regimiento de Granaderos a Caballo en el área operativa.
Emoción en la pista y bendiciones a los fieles
Junto a la solemnidad de la comitiva institucional, la recepción en la terminal aérea porteña ofreció pasajes de cercanía y devoción. Varios grupos de niños se aproximaron al Santo Padre sobre la pista para saludarlo y abrazarlo. Asimismo, representantes de organizaciones y fieles presentes le entregaron diversas ofrendas, a las que la máxima autoridad vaticana respondió impartiendo bendiciones individuales.
Los detalles del traslado aéreo
El viaje desde la capital uruguaya se concretó a bordo del vuelo AR1091 de la empresa Aerolíneas Argentinas, tras despegar a las 15:52 con una duración estimada de 40 minutos. Momentos antes de partir de Carrasco, la tripulación saludó al Ilustre pasajero por el sistema de audio: “Es un orgullo acompañar a Su Santidad. Nos honra contar con su presencia a bordo”.
Para el operativo, coordinado por el presidente de la aerolínea de bandera, Fabián Lombardo, se dispuso un Boeing 737 MAX 8 (matrícula LV-KKD). La aeronave lució un ploteo exterior especial con el escudo oficial del Papa, la leyenda “Pontifex Maximus” y el lema “In Illo Uno Unum” («En aquel que es uno, somos uno»). En su interior, el habitáculo fue acondicionado con una imagen de la Virgen de Luján y cabezales personalizados. El vuelo estuvo comandado por el capitán Hernán Alejandro Losada, acompañado por los primeros oficiales Diego Cortí Menéndez y Nicolás Andrés Anzorena, mientras que un segundo avión carguero (AR1093) escoltó el traslado.
Inicio de la agenda oficial en Buenos Aires
Luego de retirarse del aeropuerto, León XIV dio comienzo a una intensa agenda en la Ciudad de Buenos Aires que continuará posteriormente en Claypole, Córdoba y la basílica de Luján. En su primera jornada, las actividades previstas incluyeron un homenaje con ofrenda floral ante el Monumento al General San Martín y a los Ejércitos de la Independencia en Plaza San Martín, seguido por una audiencia privada con Javier Milei en la Casa Rosada.
La agenda dominical culminaba con un encuentro institucional en el Palacio Libertad junto a dirigentes del arco político, el cuerpo diplomático y referentes de la sociedad civil, donde el Santo Padre brindaría un discurso transmitido por cadena nacional.

