Apenas se conoció, antes de mitad de año, que el Consejo Federal organizaría una competencia con 4 ascensos al Federal A, cuyos equipos participantes tendrán la posibilidad de saltar a la nobel categoría que reemplazará al TRFA el año venidero, Mandiyú guiñó el ojo con su participación.
Se armó un plantel a las apuradas, se fueron sumando jugadores, algunos de localidades lejanas a Corrientes, con una trayectoria avalada por correos electrónicos y difícil de comprobarse en el terreno de juego, es más la mayoría de los que llegaron no estuvieron a la altura del proyecto y los resultados terminaron demostrando la endeblez del proyecto armado.
En pocos días, llegaron futbolistas, haciendo un total de 46, que quedaron en deuda con Mandiyú y la buena predisposición de los dirigentes.
Se barajó mal y el «albo» en el primer cruce de play offs en la región Litoral Norte quedó eliminado de la competencia y otra vez con sus sueños truncos.
Esta vez, el verdugo fue el equipo liguista de Lipton, que reunió para esta competencia a una base de jugadores que vienen jugando juntos en distintos clubes en los últimos años.
Mandiyú deberá dar vuelta rápidamente una de las páginas más estrepitosas de su historia.

