Entre enero y agosto de 2026, el hospital Escuela atendió a casi 3.000 víctimas de siniestros de tránsito, en su inmensa mayoría motociclistas.
Las cifras de la guardia médica muestran un escenario crítico para la salud pública correntina. En los primeros ocho meses de 2026, el hospital Escuela de Corrientes asistió a 2.927 personas por siniestros viales, lo que equivale a un incremento del 5,3 por ciento con respecto al mismo lapso de 2025. La marca distintiva de este flagelo es el rol protagónico del parque de dos ruedas: 2.244 de las víctimas sufrieron impactos a bordo de una motocicleta, representando el 76,7 por ciento del total de ingresos asistidos. En términos prácticos, casi tres de cada cuatro pacientes atendidos en la guardia médica llegaron a causa de un siniestro en moto.
El punto de mayor presión asistencial se produjo durante agosto, mes en el que se contabilizaron 405 ingresos por siniestros, de los cuales el 80,2 por ciento tuvo a motocicletas involucradas.
INFRACCIONES EN MASA Y EL PELIGRO MORTAL EN LAS ESQUINAS
Detrás de la sobrecarga hospitalaria asoma un patrón recurrente de desobedecimiento a las normas de tránsito. Ignorar el semáforo en rojo, junto con la velocidad, son la gran causante que pone en riesgo directo a peatones y a otros vehículos al quitar cualquier margen de maniobra ante una eventualidad.
Esta última maniobra es calificada como una falta de extrema gravedad dentro de la seguridad vial. Ignorar la luz roja vulnera de forma directa el derecho de paso, elimina cualquier ventana de tiempo o distancia para reaccionar ante imprevistos y eleva drásticamente las probabilidades de provocar colisiones de alto impacto o arrollamientos a peatones y otros conductores.
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