La comercialización en los supermercados de la provincia de Corrientes atraviesa una etapa de marcado estancamiento que la posiciona al final del mapa del consumo nacional. Según los datos elaborados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en su Encuesta de Supermercados correspondiente a julio de 2026, las cajas registradoras de la provincia facturaron un total de 22.766,5 millones de pesos. Esta cifra representó una contracción interanual del 1,3 por ciento a precios corrientes.
De esta manera, el distrito correntino se convirtió en la única jurisdicción de todo el país en mostrar una variación nominal negativa. Este resultado contrasta abiertamente con el promedio nacional, que exhibió un incremento del 25,8 por ciento a precios corrientes frente a un índice de precios implícitos del sector que avanzó un 28,5 por ciento interanual.
En el extremo opuesto del mapa comercial argentino, provincias como Neuquén lideraron el crecimiento nacional de ventas con un aumento interanual a precios corrientes del 33,6 por ciento. Le siguieron La Pampa con un incremento del 33,1 por ciento, Santiago del Estero con un 31,6 por ciento, Río Negro con un 30,5 por ciento y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un avance del 29,4 por ciento.
Este resultado negativo observado durante el séptimo mes del año no constituye un episodio aislado, sino que consolida una tendencia de desaceleración extendida durante todo el trimestre. Ya en mayo de 2026, la provincia había sido la única del territorio nacional en reportar una caída nominal interanual en su facturación, con un descenso del 2 por ciento.
En junio de 2026, si bien las ventas expresadas en pesos experimentaron una recuperación nominal del 15,2 por ciento en Corrientes, la inflación sectorial del 27,7 por ciento transformó ese guarismo en un derrumbe estimado del consumo real del 9,8 por ciento interanual. Aquejada por una contracción que triplicó la media de caída física del país (-3,1 por ciento), la economía local evidenció una pérdida sostenida en el volumen de artículos llevados a los hogares.
Al examinar el comportamiento del Nordeste argentino (NEA), la evolución correntina exhibe un desacople significativo respecto a sus provincias vecinas. Durante julio de 2026, Formosa lideró el dinamismo regional con una suba interanual a precios corrientes del 24,4 por ciento, seguida por el Chaco con un 16,3 por ciento y Misiones con un 15,2 por ciento de incremento nominal.
La brecha comercial regional ya se había manifestado en junio de 2026, período en el cual las facturaciones del Chaco y de Misiones habían crecido un 17,1 por ciento y un 18,3 por ciento interanual respectivamente. Con estos guarismos, Corrientes absorbe en la actualidad apenas el 0,9 por ciento del total de las ventas concretadas en los supermercados de todo el país.
El impacto de la retracción económica local se refleja con nitidez en los indicadores de caja y en la superficie comercial. En julio de 2026, el ticket promedio por compra en los supermercados correntinos alcanzó los 24.122 pesos, ubicándose un 31 por ciento por debajo de la media nacional de 34.981 pesos. La cifra contrasta marcadamente con los montos registrados en Neuquén, donde el ticket promedio ascendió a 60.876 pesos, o Santa Cruz, con 57.321 pesos por operación.
Esta diferencia en el volumen de gasto continúa la pauta observada en junio de 2026, cuando el ticket local sumó 23.553 pesos frente al promedio nacional de 37.910 pesos. En cuanto al gasto por habitante, Corrientes registró 18.841 pesos en julio de 2026. Este valor se ubica muy lejos de los niveles per cápita observados en distritos patagónicos como Santa Cruz con 186.466 pesos o Neuquén con 182.885 pesos, así como de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 148.233 pesos.
Finalmente, el rendimiento de las 56 bocas de expendio que funcionan en el territorio provincial da cuenta de la menor densidad comercial de la zona. Durante julio de 2026, el salón de ventas de los supermercados locales facturó en promedio 386.471 pesos por metro cuadrado, una cifra significativamente menor al promedio de 777.602 pesos por metro cuadrado registrado a nivel nacional.
La disparidad en la productividad comercial se vuelve aún más evidente al comparar a Corrientes con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la venta por metro cuadrado alcanzó 1.004.018 pesos, o con La Pampa, que registró 1.042.262 pesos por metro cuadrado. Apenas por encima de los 383.458 pesos por metro cuadrado de junio de 2026, la red correntina opera con ingresos de 406,5 millones de pesos por sucursal, evidenciando la profundidad del reajuste en las pautas de consumo familiares.

