Frente a la parálisis macroeconómica, el Gobierno acelera su gestión para resguardar a los sectores exportadores. A través del despliegue territorial de los ministros, la Provincia apuntala el plan de expansión de la maderera Zeni y consolida al futuro puerto de Lavalle como la llave estratégica para la independencia logística local.
03-POLITICA-7En un contexto nacional signado por la incertidumbre macroeconómica, la inflación y el crónico repliegue de inversiones privadas, Corrientes exhibe una dinámica que funciona a contramano de la crisis. La consolidación del perfil forestoindustrial de la Provincia ha dejado de ser un eslogan discursivo para materializarse en políticas de Estado sostenidas en el tiempo.
El caso dado a conocer en las últimas horas, de la empresa maderera Zeni, radicada en Esquina y en pleno proceso para triplicar su capacidad productiva, grafica con precisión la impronta de la gestión que encabeza el gobernador Juan Pablo Valdés, enfocada en la configuración de un Estado facilitador que tracciona a la par del sector privado para generar empleo, agregar valor y captar divisas.
La estrategia del Ejecutivo provincial para fortalecer la economía local y fomentar el crecimiento se asienta sobre bases operativas claras. Por un lado, la cartera de Producción, bajo la conducción de Walter Chávez, asume un rol protagónico en el despliegue territorial y en la consolidación de un vínculo directo y de trinchera con los actores económicos. Por otro, la articulación constante con el Ministerio de Industria, a cargo de Mariel Gabur, resulta una pieza fundamental para diseñar la matriz de agregado de valor.
Ambos funcionarios operan como los brazos ejecutores de una visión política que entiende al desarrollo productivo no como un mero acompañamiento burocrático, sino como el motor excluyente de la provincia.
Esa presencia estatal quedó plasmada en las últimas horas durante la recorrida técnica que el propio ministro Chávez, secundado por el secretario de Desarrollo Foresto Industrial, Luis Mestres, realizó por las instalaciones de Zeni.
La firma, con más de seis décadas de arraigo en Corrientes, representa un ecosistema laboral vital para el Sur provincial, emplea a más de 300 personas y domina la cadena completa, desde la plantación y el manejo silvícola hasta la manufactura final.
El Ministro remarcó, durante la inspección del complejo industrial, que el trabajo cercano con el sector privado es un mandato expreso del gobernador Juan Pablo Valdés. Fiel a su estilo de gestión en el terreno, Chávez dejó en claro que la dinámica va más allá de la visita protocolar y que la premisa innegociable es la articulación permanente y el apoyo a los sectores productivos en toda la geografía provincial.
Logística, lo de siempre
En el tablero de la macroeconomía y las exportaciones, la voluntad política y la inversión privada chocan invariablemente con un obstáculo histórico que atañe a la logística. Los costos del transporte terrestre hacia terminales portuarias ubicadas fuera de la provincia erosionan sistemáticamente la competitividad de la producción correntina. Es en este punto neurálgico donde la agenda gubernamental cierra el círculo de su planificación en materia de infraestructura.
La concreción del futuro Puerto de Lavalle ya no se proyecta apenas como una megaobra civil, sino como el eslabón determinante para reducir drásticamente el valor de los fletes. Se trata de una llave maestra logística que ratifica el rumbo de un modelo enfocado en la industrialización y la inserción internacional, cimentando el crecimiento local muy lejos del ruido y la parálisis que dominan la agenda política nacional.
Potencia robustecida
Los números de la planta dimensionan el impacto de esta sinergia. Actualmente, el movimiento fabril exige el ingreso diario de hasta 20 camiones cargados con rollos de madera, lo que se traduce en un volumen mensual que oscila entre los 75 y 85 contenedores. La totalidad de su línea de producción principal tiene perfil netamente exportador, con un cien por ciento de destino a la construcción de viviendas en los Estados Unidos. Para el consumo del mercado interno quedan únicamente subproductos como el pellet.
Para superar los cuellos de botella propios de la saturación operativa y dar el salto a escala, la firma avanza en la etapa final de instalación de una caldera de última generación que triplicará su provisión energética, acoplada a una línea de secado contraflow de alta eficiencia.
Damián Sánchez, gerente de la planta, detalló que la dinámica del ciclo puede llevar entre diez y 30 días desde que ingresa el rollo hasta que sale el contenedor, dependiendo de la rotación de los stocks intermedios. Acelerar estos tiempos de manera exponencial es el objetivo inmediato de la millonaria inyección de capital.

