En un contexto nacional atravesado por el debate del Presupuesto, la tensión por los fondos provinciales y el impacto del ajuste en la economía real, el titular de la Unión Cívica Radical (UCR) de Corrientes y senador provincial, Gustavo Valdés, trazó un exhaustivo balance del escenario político. Tras participar de un plenario del radicalismo, el dirigente dejó definiciones de peso sobre el rumbo de la gestión de Javier Milei, el rol de la oposición y el futuro del centenario partido.
Posicionado como una de las voces fuertes del radicalismo en la región, Valdés dejó en claro que la postura de la UCR oscila entre el acompañamiento institucional a las reformas estructurales necesarias y la crítica frontal a las áreas donde el Estado nacional muestra un preocupante déficit de gestión.
LUCES Y SOMBRAS
Al analizar el rumbo de la Casa Rosada, Valdés no dudó en reconocer los aciertos macroeconómicos, pero advirtió sobre las consecuencias del modelo en el entramado productivo.
«Hay cosas que están bien y hay cosas que realmente el Gobierno tiene que trabajar más para revertirlas. Está muy bien bajar la inflación, que tengamos superávit y reducir los gastos del Estado; pero hay otras cosas que tiene que mejorar: la política industrial, la política productiva, la política social, en discapacidad y la política educativa», enumeró el senador.
Con la mira puesta en el reloj de la gestión, Valdés lanzó una de sus frases más contundentes hacia el oficialismo nacional: «Falta un año (para las elecciones), y un año de trabajo es el 25% de un mandato. Estamos hablando de un gobierno que habla más de lo que cumple. Hay que seguir gestionando, hay que seguir solicitando, y ojalá que podamos tener hechos concretos».
A su vez, dejó en claro que la sociedad no busca retrocesos institucionales, disparando contra la principal fuerza opositora: «La sociedad no quiere kirchnerismo nunca más, es muy difícil que quiera volver atrás, y nosotros tampoco queremos».
LA INTERNA RADICAL Y EL «PESCADO PODRIDO»
El plano partidario también ocupó un lugar central en sus declaraciones, especialmente ante los rumores que sugerían la conformación de un nuevo frente electoral liderado por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Valdés desestimó esas versiones de cuajo.
«No tengo conversaciones con Patricia Bullrich. La última vez fue hace mucho tiempo y más en términos de gestión. Eso de Patricia Bullrich con un frente y un partido político… todo eso es pescado podrido, no lo compren», aseguró, remarcando que son trascendidos sin sustento impulsados por «algunos que deben querer desarmar al oficialismo».
Sobre la vida interna de la UCR, Valdés ratificó la modernización del partido mediante la «UCR digital» para optimizar los recursos y reafirmó la vocación democrática del espacio: «Nosotros no prorrogamos mandatos, siempre convocamos a elecciones». Además, adelantó la realización de un inminente plenario de diputados y senadores del Norte Grande en la ciudad de Corrientes para unificar reclamos regionales.
MALVINAS Y EL RECLAMO POR LAS TARIFAS
La agenda federal que impulsa Valdés incluye la disputa por los subsidios y los costos de la energía. El legislador reclamó una solución de fondo que contemple las asimetrías del país: «Hay que llegar a un consenso y a una ley. Hay que consensuar la ‘zona fría’ con la ‘zona cálida'», insistió, marcando la necesidad de que las provincias productoras de energía del norte tengan tarifas acordes a sus temperaturas extremas.
Por último, el titular de la UCR correntina sentó una firme posición de Estado respecto a la política exterior y la soberanía de las Islas Malvinas, exigiendo dejar de lado las disputas partidarias.
«Tenemos que acompañar la posición de cada uno de los presidentes y encolumnarnos atrás de nuestro Jefe de Estado. La política de Malvinas tiene que ser una sola. Los dirigentes políticos no tienen que mostrar sus miserias y su rapiña política para tratar de sacar una ventajita», concluyó.

