El crecimiento del endeudamiento y el retraso en las cancelaciones plantean el deber de abordar el problema desde una perspectiva integral, que contemple la evolución de los ingresos, el costo del crédito, las condiciones de contratación y el nivel de información de los usuarios. En este escenario, dotar de conocimientos y herramientas que permitan a los ciudadanos comprender y gestionar su dinero y sus decisiones económicas constituye un punto relevante en el eje de un desafío que interpela a la política pública.
02-TAPA-POLITICA-OK-1Casi seis millones de argentinos enfrentan actualmente situaciones de morosidad, un dato que puso bajo discusión las causas del creciente incumplimiento de las obligaciones crediticias y abrió un debate que involucra al Gobierno, bancos, fintech y especialistas.
La educación financiera aparece en el centro de esa discusión como una de las explicaciones posibles para las dificultades de los usuarios a la hora de asumir y afrontar sus deudas, aunque los datos incorporan además otros factores vinculados con la caída de los ingresos reales, el costo del financiamiento, las modalidades de consumo y las condiciones de acceso al crédito.
El debate tomó dimensión política a partir de declaraciones del propio presidente Javier Milei, quien puso el foco en el conocimiento y la responsabilidad de los usuarios frente a las obligaciones asumidas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, también vinculó la capacidad de pago de los deudores con las condiciones de las operaciones crediticias y advirtió sobre la relación entre las tasas y la evolución de los salarios.
A la par, la Cámara Argentina Fintech llamó a promover una agenda de medidas frente a la crisis de impagos y destacó el deber de «promover herramientas de educación».
En el sector bancario también existen programas destinados a mejorar los conocimientos financieros de los usuarios, particularmente entre los más jóvenes, con el objetivo de facilitar la comprensión de las condiciones de los productos antes de asumir nuevas obligaciones.
LAS CIFRAS DEL
ENDEUDAMIENTO
Sin embargo, el endeudamiento y la morosidad no pueden atribuirse exclusivamente a una falta de educación financiera.
Los datos del sector bancario muestran un fenómeno asociado también con la reducción de los ingresos reales, el aumento del costo del financiamiento y las condiciones en las que fueron otorgados determinados créditos.
El escenario se desarrolla además en un sistema financiero cada vez más diversificado, en el que los usuarios distribuyen sus consumos y operaciones entre bancos, aplicaciones y billeteras virtuales, según las ofertas, descuentos y reintegros disponibles.
De acuerdo a la empresa argentina de tecnología y núcleo del ecosistema de pagos, Coelsa, en promedio, cada argentino dispone de cuatro CBU y cuatro CVU, lo que refleja la expansión de los canales digitales de pago y crédito y la multiplicación de las alternativas para acceder a financiamiento.
La relación entre el costo del crédito y la evolución de los ingresos constituye otro elemento central.
Cuando las tasas de financiamiento crecen a un ritmo significativamente superior al de los salarios, aumenta la dificultad para afrontar las obligaciones asumidas.
Costos de préstamos de hasta 1.357%
Los costos financieros de los préstamos personales muestran diferencias significativas según el proveedor y el perfil del solicitante.
En Mercado Pago, el Costo Financiero Total Efectivo Anual parte del 76,3 por ciento y puede llegar al 1.357 por ciento, aunque ese nivel corresponde al 2 por ciento de la cartera.
En los principales bancos, los costos parten del 58,9 por ciento y alcanzan hasta el 320 por ciento. A su vez, los deudores en mora en el sector fintech y de billeteras digitales alcanzan los 2,4 millones de personas.
El informe sobre endeudamiento y mora señala que el salario real registrado acumula una caída del 8,7 por ciento desde noviembre de 2023 y advierte sobre el peso del financiamiento al consumo en las deudas de los hogares.
Mercado Pago concentra 1,1 millones de usuarios en mora sobre 6,5 millones de créditos activos, con una deuda promedio de 116.000 pesos por persona, equivalente a aproximadamente un tercio del Salario Mínimo, Vital y Móvil.
Deuda por gastos cotidianos
El endeudamiento de las familias con los bancos se concentra principalmente en el financiamiento del consumo. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito representaban el 73 por ciento del saldo irregular a mayo de 2026, mientras que entre las entidades con niveles de mora superiores al promedio se registraban casos cercanos al 50 por ciento: Carrefour Banco alcanzaba el 49,9 por ciento y Sáenz, el 48 por ciento.
El uso del crédito para afrontar gastos cotidianos también tiene una presencia significativa: el 49 por ciento de los argentinos tomó deuda para cubrir consumos habituales y uno de cada dos tuvo dificultades para pagar la tarjeta. Estos datos se inscriben en un contexto de caída acumulada del 8,7 por ciento del salario real registrado desde noviembre de 2023 y de creciente participación del crédito de consumo en los saldos con dificultades de pago.
Datos clave
Casi 6 millones de argentinos están afectados por la morosidad crediticia.
2,4 millones de personas se encuentran en situación de mora considerando tanto a bancos como al sector fintech.
73% del saldo irregular bancario corresponde a préstamos personales y tarjetas de crédito.
49% de los argentinos tomó deuda para afrontar gastos cotidianos.
1,1 millones de usuarios de Mercado Pago están en mora, sobre 6,5 millones de créditos activos.
76,3% a 1.357% es el rango de Costo Financiero Total Efectivo Anual de los préstamos personales de Mercado Pago.
58,9% a 320% es el rango de ese costo financiero en los principales bancos.
8,7% cayó el salario real registrado desde noviembre de 2023.

