La fisonomía de la ciudad de Corrientes y la dinámica política de la provincia atraviesan un momento de definiciones. En este escenario, el concejal capitalino por el Partido Nuevo (PANu), Gustavo González, compartió su visión sobre temas cruciales que impactan directamente en la vida de los vecinos y en la estructura de su propio espacio político.
Uno de los debates más urgentes en el Concejo Deliberante gira en torno al estado del espacio público. González confirmó que se está trabajando en comisión sobre una iniciativa del Ejecutivo municipal destinada a intervenir las veredas, un sector que arrastra un deterioro de larga data.
«Hace muchísimo tiempo que no se toca el tema vereda en la ciudad», advirtió el edil, señalando las graves dificultades que esto genera diariamente para adultos mayores, personas con discapacidad y madres con cochecitos de bebés en zonas que resultan prácticamente intransitables.
ALTERNATIVAS
Para resolver este problema de accesibilidad, el legislador explicó que se busca implementar un esquema superador del histórico sistema de «ayuda mutua» o «contribución por mejoras».
La nueva propuesta apunta a un mecanismo más ágil que involucre de forma coordinada al vecino, al municipio y al financiamiento mediante un crédito, acelerando los tiempos de ejecución.
González comparó la viabilidad de este modelo con la exitosa experiencia del alumbrado vertical, un sistema que ya fue aprobado y se encuentra actualmente en funcionamiento y pago.

EMERGENCIA
La situación hídrica y social de la zona conocida como La Olla representa otro de los puntos críticos de la gestión urbana.
El legislador naranja rememoró que el sector, originalmente una laguna seca que funcionaba como desagüe natural, sufrió una progresiva ocupación de viviendas que redujo su fisonomía a una depresión en forma de plato.
Hoy en día, el lugar se ha transformado en un desarrollo urbano de gran envergadura, prácticamente «una ciudad aparte» con miles de habitantes que demandan condiciones dignas de habitabilidad.
En ese sentido, el concejal lamentó que el Programa de Mejoramiento de Barrios (Promeba) siga inconcluso después de más de 30 años desde su licitación original.
Para González, la clave para mitigar las inundaciones reside en concretar de manera urgente la unión de La Olla con el arroyo Pirayuí, una obra hídrica indispensable cuyo rendimiento y capacidad de evacuación pluvial dependen directamente de la cota de dicho arroyo.
«Hay mucha gente que está necesitando que el programa se termine para acceder a su vivienda y su lugar digno de vivir», enfatizó.
DINÁMICA
En el plano estrictamente político, el Partido Nuevo se encamina hacia una etapa de definiciones orgánicas ante el próximo vencimiento de los mandatos partidarios el 24 de julio.
Con presencia territorial consolidada en todos los distritos de la provincia, seis intendencias, legisladores y representación en diversos estamentos, el PANu debe convocar a su junta y posterior asamblea para definir el rumbo de sus autoridades.
Respecto a este proceso, González desestimó tensiones y calificó la renovación política como «algo natural en la vida y en los partidos políticos».
Asimismo, remarcó que el liderazgo histórico de Raúl «Tato» Romero Feris se mantiene absolutamente firme e indiscutido dentro de las filas del partido.
«El que está en política quiere ocupar su lugar, pero eso se dirime en conversaciones profundas en nuestra mesa y asamblea», apuntó el concejal, destacando además que el exgobernador se encuentra en perfecto estado y activo en la vida política.

