El intendente capitalino, Claudio Polich, analizó el avance de las obras hídricas estratégicas articuladas con la Provincia de cara al fenómeno de El Niño. Además, explicó el alcance del programa de recuperación de veredas y respondió a las críticas sobre el embellecimiento de los espacios públicos.
03-POLITICA-1Ante la inminente llegada del fenómeno meteorológico El Niño y las demandas cotidianas de infraestructura urbana se concentran gran parte de los esfuerzos de la gestión municipal.
En este marco, el intendente Claudio Polich detalló a EL LIBERTADOR el plan de contingencia hídrica y las políticas de renovación urbana.
A continuación, el desarrollo de la conversación:
¿Cómo se está preparando la ciudad desde el punto de vista de la infraestructura hídrica?
-Estamos trabajando con un ritmo que para nosotros es muy importante. Hay obras iniciadas desde el Gobierno provincial que son de gran relevancia para la ciudad y que van a ayudar significativamente en todo lo que respecta al escurrimiento de las aguas. Para que se entienda el esquema de trabajo: la Provincia intervino sobre la gran mayoría de los canales principales, lo que podríamos llamar las «avenidas» o las «arterias» de la red. Ahora, nuestro desafío fundamental es vincular las «venas» a esas «arterias». Todavía quedan muchos desagües que no son principales por conectar y en eso estamos concentrados.
¿Cuáles son los puntos más complejos de esta red en los que se está interviniendo actualmente?
-Uno de los grandes desafíos pendientes es el Canal 5 y su vinculación con la ruta 12. Es una obra que vamos a iniciar dentro de muy poco tiempo. Técnicamente no es la más compleja -ese lugar lo ocupaba el canal del Pirayuí, que afortunadamente ya se completó-, pero sí presenta dificultades desde el punto de vista dominial, ya que el trazado debe atravesar campos y terrenos que son de propiedad privada. Confiamos en que, una vez resuelto, lograremos un escurrimiento de agua sustancialmente superior al que teníamos.
También hay zonas céntricas y barrios específicos que históricamente sufren anegamientos. ¿Qué respuestas concretas hay para esos sectores?
-En muy poco tiempo iniciaremos una obra sumamente importante en una esquina histórica y de inundación recurrente: la confluencia de Borgatti y la calle Irigoyen. Allí existe una depresión topográfica donde confluye el agua y donde hoy hay una sola boca de tormenta para drenar todo. Lo que vamos a hacer es ampliar significativamente la capacidad de captación de todo ese nudo y darle una salida directa hacia el río Paraná. Por otra parte, la Provincia ya está ejecutando la adecuación de un desagüe clave en la zona de Las Heras, conocido técnicamente como el desagüe de Las Heras y de Chacabuco, que también representan un punto de anegamiento permanente en la ciudad.
ASEGURADO
Con este nivel de intervención, ¿se puede garantizar que la ciudad no volverá a inundarse?
-Hay que ser absolutamente honestos y hablarle con la verdad al vecino: bajo ningún concepto se puede asegurar que la ciudad no se va a inundar. Todo lo que estamos haciendo está diseñado para intentar mitigar el impacto del clima, pero el clima es un factor que no controlamos. En una crisis hidrológica influyen de manera determinante variables como la cantidad de milímetros que llueven en cortos períodos y el comportamiento o la altura del río Paraná. Si el río registra una altura elevada, la capacidad de escurrimiento de nuestros desagües se retrasa de manera drástica. Lo que hacemos es prepararnos con obras para que la respuesta de la ciudad sea la mejor posible ante la contingencia.
Pasando al plano de la fisonomía urbana, las veredas suelen ser un foco constante de reclamos. ¿Cuál es la política del Municipio al respecto?
-El estado de las veredas es un problema histórico y una queja recurrente. Primero es necesario aclarar la norma: la vereda, su construcción, mantenimiento y el corte de pasto son responsabilidad estricta del vecino frentista, que es el dueño de esa propiedad. Sin embargo, entendiendo las dificultades económicas, desde la Municipalidad implementamos una herramienta a través del Fondo para la Obra Pública. Se trata de un sistema de financiamiento diseñado para auxiliar y ayudar a los vecinos a afrontar el costo que demanda la realización de sus veredas.
Algunas de las obras recientes de embellecimiento y renovación de espacios públicos generaron discusiones entre los vecinos. ¿Cómo asume esos debates?
-Es algo natural de la gestión pública: cada vez que iniciamos una obra importante, siempre va a haber sectores a favor y sectores en contra. A veces hay posiciones encontradas, en ocasiones con mala intención y muchas otras por simple desconocimiento de lo que se está proyectando. Pero la mejor respuesta siempre es el resultado final. Hoy, con la obra prácticamente terminada, el espacio público ha quedado notablemente más lindo de lo que estaba antes, y esa es una valoración que compartimos con la gran mayoría de los correntinos.
Criterios sobre el arbolado urbano
Uno de los ejes en estética urbana es el arbolado. Como respuesta a las inquietudes expresadas sobre los ejemplares del parque Mitre, el Intendente detalló que la administración municipal llevó a cabo un relevamiento técnico previo.
El estudio permitió identificar árboles que presentaban riesgo de caída o fallas estructurales y que, por sus condiciones, podían representar un peligro para las familias que concurren habitualmente al espacio recreativo.
A partir de este diagnóstico, el Municipio avanzó con las intervenciones necesarias dentro del proceso de puesta en valor del paseo.
En este contexto, el Intendente garantizó a las vecinas del barrio Aldana que, una vez finalizadas las obras de remodelación, la Comuna llevará adelante un plan de reforestación y arborización.

