De acuerdo con un reporte policial, el mismo hombre que días atrás había quedado registrado por cámaras en un kiosco volvió a aparecer, esta vez en una ferretería de avenida Independencia al 3500.
Según lo que se supo, entró como cualquier cliente, preguntó precios, miró mercadería y, aprovechando un descuido, habría escondido entre sus ropas unos cables con pinzas para máquina soldadora.
Lo que no advirtió es que el dueño estaba mirando todo por las cámaras. Antes de que pudiera irse, los empleados lo frenaron y llamaron a la Policía.
Al principio negó lo ocurrido, pero con los efectivos presentes terminó entregando los elementos.
Fuentes policiales indicaron que fue trasladado a la Comisaría 19, donde quedó aprehendido mientras la Justicia define qué pasará.

