La sombra del múltiple homicida Luis Raúl «El Gusano» Menocchio volvió a salpicar la escena periodística y judicial con una derivación de alto impacto. Sus hijos, Lucas y Luciano Menocchio, su madre Graciela Binaghi y Anahí Aranda (pareja de Luciano) fueron formalmente imputados por narcotráfico en el marco de la causa Berlín, bajo la órbita del Juzgado Federal N° 2 de Rawson.
La notificación se concretó en las últimas horas, durante la audiencia indagatoria. Los acusados no prestaron declaración oral y ratificaron un escrito acompañado por documentación contable, según confirmaron sus abogados defensores, Gastón Chapo y Pablo Petraglia.
La fiscalía sospecha que la familia articulaba una logística de traslado de dinero en efectivo entre distintas provincias para financiar y operativizar una red narco conducida por «El Gusano» desde la Unidad Penitenciaria Federal N° 6 de Rawson.
HIPÓTESIS

Los investigadores sostienen que los acusados ingresaban al penal mediante el uso de identidades falsas, un complejo mapa de movimientos y sospechas cuyos antecedentes ya habían sido minuciosamente abordados por EL LIBERTADOR, donde se detalló tempranamente el entramado de relaciones y maniobras que rodeaban a este clan.
Desde la defensa técnica desestimaron de plano la acusación. El letrado Petraglia aseguró que la causa carece de sostén objetivo al afirmar que «no hay un solo elemento material que los vincule, solo son conjeturas».
Con las imputaciones notificadas, la Justicia entra en etapa de definiciones. El juez a cargo dispone de un plazo de 10 días para dictar el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento de los cuatro imputados. Por el momento, los hermanos Menocchio continúan detenidos en el destacamento de la Policía Federal, mientras que Binaghi y Aranda permanecen bajo prisión domiciliaria.
LA OPERACIÓN BERLÍN

El origen de la causa que hoy acorrala a los familiares de Luis Raúl «El Gusano» Menocchio se remonta a una silenciosa investigación llevada adelante por la Justicia Federal de Chubut, conocida como la Operación Berlín.
El punto de partida fue la detección de movimientos sospechosos alrededor de la Unidad Penitenciaria Federal N° 6 de Rawson, un penal de máxima seguridad donde «El Gusano» cumple condena a prisión perpetua por múltiples e históricas causas de homicidio.
Las alertas de los investigadores federales se encendieron al constatar un flujo constante de visitas no registradas bajo los nombres reales de los allegados, sumado a un inusual despliegue logístico y financiero entre la Patagonia y el Norte del país.
Según se desprende del expediente instruido en Chubut, la hipótesis principal sostiene que Menocchio nunca dejó de operar en el plano delictivo. Utilizando la estructura de visitas familiares y el presunto ingreso de documentación e identidades apócrifas, el múltiple asesino habría articulado una celda operativa desde la cual coordinaba maniobras de narcotráfico y el blanqueo de activos mediante el traslado de dinero en efectivo en viajes interprovinciales.

Los allanamientos y las posteriores detenciones ejecutadas por las fuerzas federales fueron el resultado de meses de escuchas telefónicas, seguimientos en terreno e inteligencia patrimonial. Esos operativos terminaron por desarticular la red de contención familiar que, según la sospecha judicial nacida en suelo chubutense, resultaba indispensable para sostener la logística de la organización criminal.

