Un grupo de alumnos de sexto año de Economía y Administración del Instituto Pío XI conformado por Santiago Vallejos, Agustina González Cabañas, Lautaro Leiva y Santiago Olmedo, crearon un proyecto que promete resolver un problema cotidiano para cualquier dueño de mascota: detectar a tiempo cuando algo anda mal con la salud de un animal.
La propuesta se llama PetWatch y consiste en un collar equipado con sensores capaces de registrar temperatura, pulso y ritmo cardíaco de los perros. Esos datos viajan en tiempo real hacia una aplicación móvil que, según explicaron, permite anticipar un diagnóstico antes de que los síntomas se vuelvan visibles a simple vista.
«El proyecto trata sobre un collar diseñado para mascotas, específicamente más para perros, que lo que hace es recopilar los datos biométricos del animal, es decir, la temperatura, el pulso, del ritmo cardíaco, con esos datos los envía hacia una aplicación móvil que viene con el collar», detalló Santiago Vallejos, uno de los integrantes del equipo, en diálogo con EL LIBERTADOR.
LA IDEA
El camino hasta PetWatch no fue lineal: su primera iniciativa fue descartada por el profesor a cargo. «Teníamos un día para pensar la siguiente idea porque teníamos que presentar el proyecto», recordó Vallejos. Fue entonces cuando a su compañero Santiago Olmedo se le ocurrió pensar en un collar capaz de detectar cuándo un animal había consumido comida envenenada.
A partir de ello el equipo amplió el concepto tomando como referencia el funcionamiento de los relojes inteligentes que monitorean signos vitales en las personas. «Se nos ocurrió la idea de juntar el Apple Watch, que lo que hace justamente es detectar esos datos para las personas. Pusimos eso hacia los animales», explicó el alumno. Así llegaron a identificar la problemática de fondo: los tutores de mascotas rara vez logran reconocer a tiempo los primeros indicios de un problema de salud.
PROTOTIPO
Actualmente el equipo se encuentra en la etapa de desarrollo del software, tras haber adquirido ya los componentes de hardware necesarios. «Ya sabemos qué componentes, ya compramos todos los componentes de hardware, estamos haciendo el software para después ensamblar y empezar a hacer los primeros testeos», señaló el estudiante.
Respecto del diseño físico, la idea es que el sistema pueda acoplarse a cualquier collar existente. «No sabemos bien el material todavía de la carcasa, pero va a tener que hacerlo en principio resistente al agua y que sea fuerte para que no se rompa en ningún momento», explicó Vallejos.
La proyección hacia el mercado
El equipo no descarta convertir el prototipo en un producto real. «Si vemos que tenemos las capacidades para hacerlo y de ser posible, si ganamos la competencia, seguramente vayamos a seguir el proyecto», indicó el estudiante, aunque reconoció los riesgos propios de emprender. Hasta el momento, el desarrollo fue financiado con fondos propios de los integrantes, destinados a la compra de componentes y a la ambientación del stand para las instancias de exposición.
Antes de avanzar, el equipo investigó si existía algo similar disponible para el público: «Lo mejor que logramos encontrar fue una cuenta de Instagram, pero sobre un producto por salir. En el mercado no encontramos nada que haga lo mismo», afirmó Vallejos. Según detalló, sí hallaron collares con GPS y otros con código QR para administrar datos del animal, pero ninguno que mida sus variables biométricas.
La idea que llegó a Emprende U
El grupo de alumnos del Instituto Pío XI representaron a Corrientes en la Gran Final Nacional de Emprende U, el concurso federal de emprendedurismo joven más importante del país dirigido a estudiantes secundarios de todo el territorio nacional. Su objetivo es incentivar la capacidad emprendedora en las aulas y llevar a los alumnos más allá de la resolución técnica de un proyecto: la instancia final exige presentar un modelo de negocio y defenderlo ante un jurado a través de un pitch. Si bien no lograron una premiación en la instancia final, reconocen que fue una experiencia enriquecedora.
Para el equipo de PetWatch, llegar a la Gran Final Nacional representó mucho más que una instancia de evaluación escolar.

