La Exposición Rural de Palermo sirvió una vez más como la vitrina de mayor resonancia nacional para la producción agropecuaria. Sin embargo, la Provincia de Corrientes aprovechó el predio ferial porteño para mostrar una faceta que trasciende su histórica tradición ganadera y primaria: un agresivo e integral proceso de industrialización. Así lo ratificó la ministra de Industria, Trabajo y Comercio correntina, Mariel Gabur, durante un diálogo con el periodista Eduardo Feinmann en su programa matutino por Radio Mitre.
Durante la entrevista, la funcionaria trazó una radiografía del shock de inversiones que atraviesa la jurisdicción mesopotámica y argumentó cómo una política de Estado orientada a garantizar seguridad jurídica e incentivos fiscales agresivos convirtió a Corrientes en un imán para el capital privado.
LAS CLAVES DE LA ATRACCIÓN
Ante la consulta sobre las razones detrás del sostenido crecimiento del entramado fabril correntino, Gabur fundamentó que la piedra angular del modelo reside en una presión impositiva deliberadamente baja, diseñada para desmantelar las trabas al desarrollo productivo.
“Llevamos adelante una política industrial con la presión impositiva más baja del país. En Corrientes las industrias pagan cero de Ingresos Brutos si se instalan en nuestros parques industriales o si se trata de un proyecto nuevo. Además, contamos con exenciones impositivas totales por 10 a 15 años”, aseveró la Ministra.
Esta previsibilidad fiscal se articula con una infraestructura de 18 parques industriales distribuidos estratégicamente a lo largo de la geografía provincial. El objetivo final, remarcó, es dar el salto cualitativo definitivo: pasar de ser una provincia primarizada -exportadora neta de materia prima ganadera y forestal- a un polo con valor agregado, generación de empleo genuino y foco en la capacitación laboral como «corazón del Mercosur».
EL GIGANTE INVISIBLE
Uno de los pasajes más reveladores del intercambio se dio cuando la conversación abordó el sector yerbatero. Ante la noción extendida de que el procesamiento de yerba mate es potestad exclusiva de la provincia de Misiones, Gabur rectificó el panorama con datos contundentes.
“Nosotros somos los primeros industrializadores de yerba mate de la Argentina; procesamos alrededor del 45 por ciento de toda la yerba mate del país”, precisó.
La provincia alberga las plantas operativas de los dos grupos líderes y de mayor penetración en el mercado nacional: el Grupo Las Marías (propietario de Taragüí) y la Cooperativa Liebig (elaboradora de Playadito). De acuerdo con la titular de la cartera industrial, el acompañamiento permanente del Estado provincial ha sido decisivo para sostener la expansión de estos gigantes del consumo masivo.
LA REVOLUCIÓN FORESTAL
Con más de 500.000 hectáreas implantadas, Corrientes posee la mayor masa forestal de la República Argentina. No obstante, el desafío de la gestión estatal radicaba en dejar de vender rollos de madera sin procesar para volcar esa oferta hacia la industrialización pesada y tecnológica.
En ese sentido, la Ministra ponderó los recientes anuncios de inversión privada que reformularán el perfil económico provincial. El hito principal es el proyecto para la instalación de una megafábrica de celulosa kraft en el Parque Industrial de Ituzaingó, que demandará un desembolso superior a los 2.000 millones de dólares.
“Va a tener una capacidad de producción de 800.000 toneladas al año de papel kraft para exportar al mundo. Esto va a generar un cambio estructural en la matriz industrial de Corrientes, porque logrará una integración total con nuestra cadena forestal y cambiará definitivamente la historia de la provincia”, enfatizó Gabur.
A esta iniciativa se suma la reciente radicación de Aconcagua Timber, enfocada en la producción de paneles de madera en capas cruzadas (CLT, por sus siglas en inglés), una tecnología de vanguardia orientada a la construcción sustentable de edificios en altura con estructura de madera.
EL MODELO PÚBLICO-PRIVADO
A modo de cierre, Gabur dejó en claro cuál es el rol que le asigna la gestión provincial al Estado frente al desarrollo industrial. Respondiendo a la inquietud sobre si estas inversiones provenían del tesoro provincial o del ámbito corporativo, la funcionaria aclaró que la inversión es 100 por ciento privada, en tanto el sector público actúa como un facilitador de condiciones.
“Lo que nosotros creamos desde el Gobierno es una política de desarrollo para acompañar al sector privado. Todo lo que se está haciendo es empujado por las empresas”, subrayó.
En esa línea, resaltó el valor estratégico de la Exposición Rural de Palermo como vidriera nacional e internacional: “Cuando vamos a una exposición rural, tratamos de mostrar todo esto, porque muchas veces desde el interior cuesta que se conozca la magnitud de lo que estamos haciendo”.

