MONTE CASEROS. Un grupo de estudiantes del Colegio Secundario Juan Pablo II decidió convertir la solidaridad en una acción concreta y a través del Centro de Estudiantes lanzaron la campaña «Multiplicando Sonrisas», una propuesta solidaria que busca reunir alimentos no perecederos y ropa en buen estado para colaborar con personas en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa nació a partir de una inquietud de los propios alumnos, quienes observaron las necesidades tanto dentro de la comunidad como en distintos sectores de la ciudad. En lugar de organizar una colecta de dinero, resolvieron impulsar una rifa solidaria en la que cada vecino que acerque una donación recibirá un número para participar del sorteo de distintos premios.
La organización demandó varias semanas de trabajo. Los estudiantes recorrieron comercios de Monte Caseros para presentar la propuesta y solicitar colaboración. La respuesta fue positiva: alrededor de 50 comercios decidieron sumarse aportando premios para incentivar la participación de la comunidad.
La presidenta del Centro de Estudiantes, Maia Moreno, explicó que el objetivo fue ofrecer una forma diferente de ayudar. «Pensamos en alimentos y ropa porque es lo que realmente hace falta», señaló durante la presentación de la campaña.
La profesora Zaida Mussi, referente del Centro de Estudiantes, destacó el compromiso demostrado por los alumnos y remarcó que todo el proyecto fue organizado por ellos, con el acompañamiento de docentes y familias.
Con una jornada abierta a toda la comunidad, la colecta solidaria se realizó a principios de julio en la plaza Del Niño. Allí se recibieron las donaciones y, posteriormente, se realizó el sorteo de diez premios, entre ellos un súper canasto comestible, una cena para dos personas, una merienda, auriculares y combos de ropa, todos aportados por comerciantes de la ciudad.
Los organizadores invitaron a toda la comunidad a participar y recordaron que no fue necesario realizar aportes económicos. «No hace falta dinero, solo ganas de ayudar», expresaron.
Con esta propuesta, los estudiantes buscan demostrar que el compromiso social también puede construirse desde las aulas y que pequeños gestos solidarios pueden generar un impacto positivo en quienes más lo necesitan.

