En el Día Nacional de las Bibliotecas Populares, dos instituciones correntinas reflejan realidades diferentes frente a los cambios en los hábitos de lectura y la situación económica.
La Biblioteca Popular Espacio Mariño sostiene una intensa actividad comunitaria. Ubicada en Santa Fe 847, cuenta con más de 13.000 ejemplares y recibe diariamente a unas 40 personas que estudian, trabajan o participan de actividades.

Su funcionamiento se apoya principalmente en la autogestión, mediante cuotas de socios, talleres, eventos y recitales. También cuenta con acuerdos para realizar actividades con la Municipalidad y aportes puntuales de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares.
Una realidad marcada por las dificultades
En contraste, la Biblioteca Popular Eva Perón atraviesa una situación más compleja. La institución funciona actualmente a media máquina y registra una baja en la cantidad de usuarios, según explicó su coordinadora, Lucía Merkel.
A esto se suma la interrupción del subsidio de la Conabip y distintos problemas de seguridad. La biblioteca sufrió tres robos en los últimos años, con pérdidas de computadoras, un televisor y ventiladores.

Actualmente, una de sus principales funciones es la asistencia alimentaria. El comedor entrega viandas a unos 270 beneficiarios, aunque desde la institución advierten que los recursos disponibles resultan insuficientes para cubrir la demanda.
Las experiencias muestran que el futuro de las bibliotecas populares no está determinado únicamente por el avance de la tecnología. También depende de los recursos disponibles y de la realidad social de las comunidades que las sostienen.

