El río Uruguay continúa siendo el punto más delicado del mapa hídrico de Corrientes. Según los informes oficiales de Prefectura Naval Argentina, este sábado 25 de julio, Garruchos está en etapa de evacuación, con un registro de 14,50 metros, medio metro por encima de la cota establecida para evacuar familias. Aunque el nivel se mantuvo estable durante las últimas horas, la localidad continúa en emergencia.
La otra localidad que permanece en evacuación es Panambí, en Misiones, donde el río marcó 9,70 metros. Si bien comenzó a descender, el agua todavía supera el nivel crítico de 9 metros.
En Corrientes, la atención está puesta sobre Santo Tomé, donde el río alcanzó los 11,55 metros y superó oficialmente la cota de alerta, fijada en 11,50 metros. El nivel sigue creciendo y, aunque todavía falta casi un metro para llegar a la cota de evacuación (12,50 metros), el monitoreo es permanente.
SANTO TOMÉ ACTIVÓ
EL PROTOCOLO
DE ALERTA
La Municipalidad de Santo Tomé declaró oficialmente la etapa de alerta hidrológica luego de que el río alcanzara los 11,60 metros en el puerto local durante la madrugada del sábado. El ingreso a esta fase se produjo alrededor de las 5, cuando el caudal mantenía un crecimiento sostenido de cinco centímetros por hora, situación que motivó el refuerzo de las tareas de seguimiento por parte del Centro Operativo de Emergencia Municipal (Coem) y Defensa Civil.
Desde el Municipio aclararon que, pese al avance de la creciente, el protocolo establece la evacuación obligatoria recién cuando el río alcance los 12,50 metros. En ese sentido, llevaron tranquilidad a los vecinos al informar que hasta el momento no existen personas evacuadas ni familias que hayan debido abandonar sus viviendas.
También se confirmó que la Ruta Provincial Nº 94 permanece completamente transitable y sin restricciones para la circulación, aunque las autoridades recomendaron mantenerse atentos a los reportes oficiales mientras continúe el ascenso del nivel del agua.
ASISTENCIA
Y MONITOREO
PERMANENTE
En paralelo al seguimiento hidrológico, la gestión municipal y el Gobierno de Corrientes pusieron en marcha un operativo de contingencia destinado a asistir a las familias que ya sufren el impacto de la creciente.
Las primeras acciones estuvieron dirigidas a los pescadores artesanales, cuya actividad quedó paralizada por las condiciones del río. Personal municipal distribuyó módulos alimentarios y asistencia directa, mientras continúan los relevamientos para determinar si será necesario ampliar el operativo a otros sectores.
Al mismo tiempo, las instituciones que integran el Coem permanecen en sesión permanente con el objetivo de coordinar recursos, planificar respuestas logísticas y actualizar el monitoreo de las zonas más comprometidas. Las autoridades insistieron en que la población siga únicamente la información difundida por los canales oficiales y recordaron que permanecen habilitadas las líneas de Defensa Civil, Bomberos, Policía y Emergencias Médicas para atender cualquier eventualidad.
LA PREOCUPACIÓN
ESTÁ AGUAS ARRIBA
El panorama genera especial atención porque la evolución del río depende también de las importantes descargas que realizan las represas ubicadas en territorio brasileño, lo que puede modificar rápidamente el comportamiento del caudal en las localidades ribereñas argentinas.
La represa Foz do Chapecó de Brasil volvió a descargar un caudal extremadamente elevado que tiene su impacto. Durante este sábado evacuó casi 20.000 m³/s de agua, lo que producirá un nuevo repunte durante los próximos días en la costa de las provincias mesopotámicas. La medida responde a estrictos protocolos de seguridad operativa, dado que cuando el volumen de agua entrante excede el margen de almacenamiento seguro de la usina, retener el caudal deja de ser una opción técnica viable, como se informó ayer en la página web de EL LIBERTADOR.

