En el Estadio Atlanta la Selección argentina e Inglaterra igualan 0-0 al término de un primer tiempo marcado por la intensidad física, la pierna fuerte y las escasas situaciones de gol. Bajo el arbitraje del estadounidense Ismail Elfath, el encuentro se tornó «caldeado» desde el inicio, con un cruce entre los futbolistas apenas a los dos minutos de juego tras una infracción de Enzo Fernández sobre Elliot Anderson.



En lo futbolístico, el equipo de Lionel Scaloni intentó construir con prolijidad, mientras que los dirigidos por Thomas Tuchel apostaron por un repliegue ordenado para salir con transiciones rápidas. La ocasión más clara para la Albiceleste estuvo en los pies de Enzo Fernández, cuyo remate de media distancia pasó a centímetros del travesaño defendido por Jordan Pickford. Por el lado británico, lo más peligroso fue un cabezazo de John Stones que exigió la atención de la defensa argentina.
Scaloni sorprendió al «patear el tablero» con la inclusión de Giuliano Simeone como titular en lugar de Rodrigo De Paul, siendo esta la única modificación respecto al equipo que venció a Suiza.

Elfath mantuvo un criterio permisivo inicialmente, pero terminó mostrando tarjetas amarillas a Elliot Anderson y a Lisandro Martínez, quien quedó condicionado para el resto del partido tras cortar un contragolpe.
EN LAS TRIBUNAS
El clima en las tribunas se vivió con fervor; mientras los hinchas ingleses intentaron tapar el himno argentino, la parcialidad nacional respondió con abucheos durante el himno británico. Además, se mantuvo la tradición de las «cábalas», como la foto del Chiqui Tapia con Messi en la previa.

