El proyecto de reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) sigue sin los votos necesarios en el Senado, pese a que la Casa Rosada intensificó en las últimas semanas las negociaciones con gobernadores aliados y dialoguistas. Así lo reconoció la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien admitió que la iniciativa continúa frenada en la Comisión de Asuntos Constitucionales desde su ingreso al recinto, en abril pasado.
La Libertad Avanza aspira a reactivar el debate en septiembre, pero la ecuación parlamentaria sigue siendo adversa. Para convertirse en ley, la reforma requiere de mayorías agravadas: 37 votos afirmativos en el Senado y 129 en Diputados. El oficialismo cuenta con 21 bancas propias en la Cámara alta, un piso que lo obliga a salir a buscar apoyos entre la Unión Cívica Radical (UCR), el PRO y bloques provinciales para acercarse a la cifra que exige la Constitución Nacional.
AL OFICIALISMO NO LE DAN LOS NÚMEROS

De los 16 votos adicionales que necesita, el Gobierno nacional confía en sumar entre siete y nueve apoyos provinciales, aunque la cuenta sigue sin cerrar. La definición quedó en manos de los diez senadores radicales, un bloque que en su mayoría resiste eliminar las Paso y rechaza casi de manera unánime un sistema de colectoras en la Boleta Única de Papel. “No están los votos”, reconoció Bullrich, quien tomó distancia de esa herramienta al sostener que “deforma un poco el sistema electoral”.
La tarea de destrabar el proyecto recayó en el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, que asumió las tratativas con los gobernadores tras su llegada al cargo en reemplazo de Manuel Adorni. Ya había dialogado con ellos como Ministro del Interior, e incluso ofreció listas colectoras para las categorías legislativas nacionales, sin resultados concretos hasta el momento.
LOS GOBERNADORES, EN EL CENTRO DE LA NEGOCIACIÓN
El respaldo de los gobernadores resulta clave para que sus senadores acompañen la iniciativa. Entre los radicales, Alfredo Cornejo, de Mendoza y Leandro Zdero, de Chaco, aparecen como los más dispuestos a analizar la propuesta, aunque Cornejo ya adelantó que su provincia mantendrá las primarias locales. Juan Pablo Valdés se ubica entre los gobernadores con predisposición a acompañar al oficialismo, en línea con el diálogo permanente que mantiene con la Casa Rosada y, en particular, con Santilli.
Sin embargo, esa cercanía no implica un acompañamiento automático. El Gobernador viene sosteniendo, en sucesivas gestiones ante el Ejecutivo nacional, una postura de firmeza cuando se trata de reclamos centrales para la provincia, como los recursos para la Autovía Ruta 12 o la actualización de las regalías de Yacyretá. Ese doble registro, de apertura al diálogo pero, al mismo tiempo, sin resignar condiciones, es el que -se estipula- Corrientes aplicaría también a la discusión electoral.

HERMETISMO DE LOS SENADORES CORRENTINOS
En el plano legislativo, la provincia tiene representación directa en la negociación a través de los senadores nacionales Eduardo Peteco Vischi, jefe del bloque radical en la Cámara alta; Carlos Mauricio Camau Espínola, presidente del interbloque Impulso País; y Gabriela Valenzuela, perteneciente a la UCR. Por lo pronto, ninguno fijó aún una posición pública definitiva. Vischi, de hecho, había presentado una iniciativa propia que no elimina las Paso sino que las transforma en un mecanismo optativo, con el argumento de reducir costos en categorías sin competencia interna real.



Consultada por EL LIBERTADOR, una fuente fidedigna con acceso a las conversaciones internas describió el clima de cautela que impera entre los legisladores correntinos: “Todavía no lo vamos a tratar”, señalaron, al tiempo que dejaron en claro que, antes de aventurarse a adelantar cualquier tipo de postura, es menester “hablar con las autoridades del partido y con el Gobernador», en referencia directa a Juan Pablo Valdés. La frase resume el criterio de la delegación correntina: ningún movimiento se dará sin una definición previa que involucre a la alianza Vamos Corrientes y al Ejecutivo provincial, razón por la cual se produce este silencio público de los tres legisladores en cuestión.
QUÉ VIENE AHORA
El Senado retomará actividad el 16 de julio, aunque el temario prioritario de esa sesión será el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y no la reforma electoral. El titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, proyecta que el debate de fondo podría reactivarse en agosto, si prosperan los canales de diálogo.
Hasta entonces, Santilli seguirá al frente de una negociación en la que cada gobernador, incluido Juan Pablo, condiciona su apoyo a definiciones sobre recursos propios de su provincia.


