La Policía Rural y Ecológica de Gobernador Virasoro desmanteló una red de comercialización de carne de origen ilegal. La investigación, que se inició tras denuncias por abigeato, finalizó con el decomiso de más de 205 kilogramos de productos cárnicos que carecían de controles y que presentaban signos evidentes de contaminación.


La pesquisa policial permitió identificar que el centro de distribución era un local comercial denominado “La Familia”, situado en el barrio Vuelta del Ombú. Durante la inspección, encabezada por efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Rural y el director de Bromatología municipal, Raúl Quispe, se hallaron inicialmente 155 kilogramos de cortes (como costillares, paletas y chuleteros) dentro de cámaras frigoríficas.
Lo más alarmante para las autoridades fue el estado de la mercadería: los cortes presentaban restos de tierra y pasto, carecían de cualquier tipo de sello de inspección veterinaria y no poseían documentación sanitaria que avalara su origen.

El hilo conductor de la entrega ilegal fue un automóvil Fiat Uno de color blanco. Tras rastrear el vehículo, la Policía allanó una vivienda en el barrio Narciso Vega, donde procedieron al secuestro de la unidad. Las pericias iniciales detectaron manchas de sangre en el sector del baúl, compatibles con el transporte de reses faenadas clandestinamente.
Un dato que agrava la situación judicial de los involucrados es que el mismo automóvil ya había sido incautado en diciembre de 2025 en la localidad de Garabí por un hecho similar de abigeato, oportunidad en la que su conductor terminó detenido.
En una segunda fase del procedimiento, se inspeccionó un depósito anexo a la carnicería, donde se hallaron otros 50 kilogramos de carne en freezers, también contaminados y sin registro alguno. Además del decomiso total de la carne, la Justicia ordenó el secuestro de teléfonos celulares y dispositivos digitales para profundizar en la red de proveedores.
Actualmente, la causa se encuentra bajo la órbita del Juzgado y la Fiscalía de Instrucción de Gobernador Virasoro, mientras se intenta determinar el origen exacto del ganado sustraído y las responsabilidades penales de los propietarios del comercio y los transportistas.

